Monterrey.- Arturo González corrió hacia una banda, levantando los brazos, gritando el gol con todas sus fuerzas, haciendo explotar al Volcán, que era un manojo de nervios y temía una derrota ante un equipo de Holanda que fue superior que México y se tuvo que ir a casa con la derrota de último momento.

De la mano del delantero atlista, quien ayer ingresó de relevo y marcó sobre la hora, pero sobre todo de Richard Sánchez, arquero y mejor hombre de los verdes que evitó al menos cinco tantos, incluido un penal, México superó 3-2 a Holanda y avanzó como primer lugar del Grupo A a los octavos de final.

A pesar de la victoria México sufrió desde el arranque. Muy temprano el partido (5’) Yassine Ayoub hizo una faena a nuestros defensores, ingresó al área y mandó potente disparo que Sánchez atajó de gran forma. Apenas instantes después, Memphis Depay lo volvió a intentar por los visitantes con disparo de media distancia, pero de nuevo se topó con el arquero que mandó el balón a tiro de esquina.

Si el Volcán entero ya era un manojo de nervios, minutos después se dio paso a la angustia, cuando en tres tiros de esquina consecutivos los holandeses ganaron las pelotas por alto, conectaron los balones y por nada lograban abrir el marcador.

Justo cuando se pensaba que el primer descalabro del Tricolor infantil llegaría, una jugada desafortunada de la zaga rival abrió la puerta para que México se encaminara a su tercera victoria.

Carlos Fierro mandó un servicio que había quedado corto, pero que un zaguero no pudo cortar, al tirarse de palomita e irse en banda, dejando todo puesto para que Giovani Casillas recibiera la pelota, la controlara y con calma disparara pegado al palo, para devolverle el aliento a todo el estadio, permitirle a su entrenador sentarse por primera ocasión, luego de 29 minutos y bajarle el ritmo, la moral a los holandeses.

A pesar del tanto en contra, los monarcas europeos no bajaron los brazos y seguían con la posesión de la pelota, pero cerca del descanso, al 43’, con la misma fórmula, México les hizo el segundo. Carlos Fierro controló un servicio enviado por la derecha y fusiló al arquero. Parecía que el Tri tendría un segundo tiempo tranquilo, pero realmente, a pesar del triunfo, fue de pesadilla.

Y es que de inmediato, a los 48’, Memphis Depay cobró un tiro libre muy lejano que nadie pudo cortar, y que terminó incrustándose en el segundo palo de la cabaña azteca, superando por primera ocasión al héroe.

Diez minutos después vino otra acción en la que Richard Sánchez hizo levantar de sus asientos a las 29,000 personas que asistieron al partido atajándole un penal a Anass Achahbar, tendiéndose hacia su izquierda, engrandeciendo su figura.

Fue al 63’ cuando cayó el empate parcial, teniendo a Kyle Ebecilio como protagonista, prendiendo un balón a las afueras del área, haciendo inútil la estirada del arquero local. A partir de ese momento regresó la angustia, con 10 jugadores mexicanos perdidos en la cancha, que tuvieron fortuna de contar con Richard Sánchez en la puerta, guardameta que mantuvo el empate hasta el 93, ganándose el reconocimiento del público.

Y la afición tenía razones de sobra para ponerse de pie y aplaudirle al portero, porque igual desvió disparos a quema ropa que ganó un mano a mano cuando la banca holandesa ya festejaba el gol que hubiera significado su triunfo.

Al final, cuando todo mundo deseaba que terminara el encuentro, para al menos celebrar un empate que parecía podía perderse en cualquier momento, Arturo González terminó empujando a las redes una pelota, luego de un contra ataque del equipo mexicano, que de última hora se llevó el triunfo, que sin duda deben dedicarle a su arquero.

Tras el silbatazo final, los 20 jugadores restantes del plantel, y los 29,000 aficionados, reconocieron con abrazos, en la cancha, y ovaciones en las tribunas, a Richard Sánchez, guardameta que seguramente jamás olvidará ésta tarde.

Lee: "Me digan lo que me digan fue una gran primera fase": Raúl Gutiérrez, DT Sub 17.