El canadiense Patrick Chan llegó a la pista de hielo porque buscaba aprender hockey. Sin embargo, decidió incursionar en el patinaje artístico y su camino en la disciplina comenzó a los seis años, hoy tiene 23.

Su ambición es la misma que la mayoría que todos lo atletas: ganar el oro. Su experiencia en justas olímpicas se acota a Vancouver 2010, competencia en la que quedó en el quinto sitio y para Chan no significó nada, pues declaró que era muy joven, no tenía paciencia y me perdí , y justificó que no era su tiempo.

Empezó a planear. Aprendió que nada se lo podía dejar a la suerte. Después de Vancouver, todo cambió para mí , comentó al sitio web olympic.org.

No perdió tiempo. Al canadiense no le han podido quitar el título de las tres últimas ediciones del campeonato mundial de la especialidad. En el 2009 y el 2010 cosechó medallas de plata.

Además, lideró en el Grand Prix de la Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo (ISU, por su sigla en inglés), del 2010 y del 2011; en el campeonato de los cuatro continentes ganó en del 2009 y en el 2012. En las últimas 10 ediciones del campeonato nacional canadiense, acumula nueve oros.

Ahora, quiere mostrar por qué ocupa el segundo lugar en la clasificación de la ISU, con 4,368 puntos. Por ahora, a la sombra del japonés Yuzuru Hanyu. Su mejor marca es de 295.27 unidades y la registró en el Trofeo de Bompard 2013.

Su arma para Sochi es, según sus declaraciones, una mejor preparación mental y física. Chan dejó los arrebatos para otro momento porque su rival más importante es él.

Patrick ya sumó una medalla plata en Sochi el pasado domingo, ya que fue parte del equipo canadiense de patinaje artístico en la modalidad de programa corto, situación que le ha permitido disminuir la presión sobre sí mismo.