Como ya hizo antes del partido contra Italia (victoria 3-2), el seleccionador de Eslovaquia, Vladimir Weiss, asegura que su equipo no tiene ninguna posibilidad contra Holanda, el lunes en octavos del Mundial, una (¿falsa?) modestia para rebajar la presión y las expectativas.

Antes de dejar a la 'Squadra Azzurra' fuera del Mundial, tampoco había escatimado elogios. "Son campeones del mundo, lo ganaron todo, no tienen miedo de jugar bajo presión, ganaron muchos partidos, y también ganarán el de mañana", aseguró 24 horas antes de mandar a los italianos de vuelta a a casa.

"Vamos a luchar con nuestra valentía y nuestra fe", añadió, interpretando el papel de David que se enfrenta al gigante Goliat.

Con un juego organizado, valiente y brillante por momentos, los eslovacos tumbaron sin embargo al imperio italiano. El equipo terminó segundo de su grupo, por detrás de Paraguay.

Weiss vuelve ahora a mostrarse humilde antes del partido decisivo contra Holanda, esperando que la táctica vuelva a funcionar.

"Los Oranje son un equipo fantástico", aseguró a un grupo de periodistas holandeses, quizás con la esperanza que sus palabras lleguen hasta los jugadores que entrena Bert Van Marwijk y se confíen demasiado.

Y la técnica funcionó, porque tanto la prensa holandesa como las páginas internet del país retomaron sus halagos en sus titulares.

"Este equipo tiene muchos jugadores que están en los mejores clubes del mundo, en España, en Italia, en Inglaterra. Estrellas que dirigen tres grandes entrenadores (Van Marwijk y sus dos adjuntos, Frank de Boer y Phillip Cocu)", añadió.

"Robben, Sneijder, Van Persie son jugadores con una gran personalidad que pueden decidir el resultado de un partido en cualquier momento. Hay tan buenos jugadores en el equipo holandés que no puedo citarlos a todos", asegura sin escatimar alabanzas.

Weiss sabe sin embargo que no engaña a nadie, y confiesa indirectamente que halagar al adversario es una manera de ponerlo bajo presión.

"Holanda son los ogros de este partido, los máximo favoritos", explica, aunque también reconoce que "Italia era favorita" y que su selección "no tiene nada que perder".