En el futbol se maneja el término “tender la cama”, una especie de conspiración para provocar la salida de un entrenador. A pesar de que, en muchas ocasiones, distintos protagonistas de este deporte han dicho de manera pública que “nunca han visto a nadie que se ponga de acuerdo” para echar a un estratega, la realidad es que sí existen casos en los que un vestidor ha provocado la salida del director técnico (DT).

En la Liga MX, uno de los antecedentes más recientes de quienes niegan este tipo de conspiraciones lo protagonizó Christian el Chaco Giménez, cuando era dirigido por Sergio Bueno en Cruz Azul.

“Sería una pendejada” que los jugadores se pusieran de acuerdo para provocar la salida de Bueno, dijo en agosto del 2015.

En aquel Apertura 2015 cuando el volante argentino descartó que buscaran operar contra a Sergio, la Máquina tenía seis jornadas disputadas, en las cuales registraba dos victorias y cuatro derrotas, siendo tres los descalabros de forma consecutiva los que ligaban cuando Christian apareció ante las cámaras. Al final, el estratega fue cesado tras dirigir la jornada 10, semana en la que fue derrotado por Puebla, resultado que significó su sexto tropiezo.

En el futbol, sí llega el momento en que, por distintas razones, al menos un sector del plantel decide poner en marcha un plan para deshacerse del entrenador.

“Un plantel tiene la capacidad de correr a un técnico en el sentido de no trabajar, no meterle al 100, no ser disciplinado”, dijo a El Economista Fernando López, ex campeón con el  Atlante y ex jugador de Necaxa y América.

Además, el defensor dijo que, en ocasiones, el futbolista es “muy obstinado” con ciertas cosas, como puede ser la llegada o salida de un entrenador.

“Puede pasar que quiten al que me caía bien, llega otro que me regaña y entonces entras en una zona de confort y es donde comienza la grilla, inician los grupitos”.

José Antonio, el Gringo, Castro, exmundialista por México en el 2006 y ex miembro de América, fue otro de los personajes que se atrevió aceptar públicamente que en los vestidores hay momentos en los que se plantean deshacerse de un técnico.

“Hay veces en que los jugadores queremos que los entrenadores se vayan. Yo debo reconocer que sí hubo un técnico que quería que se fuera, el Pelado (Ramón Díaz). Es el peor técnico que tuve en mi carrera y el peor técnico que ha existido”, expresó el exlateral derecho en una entrevista en Televisa Radio.

Además, del DT argentino que estuvo al frente de las Águilas entre el 2008 y el 2009, Castro también mencionó a Ricardo La Volpe como uno de sus exentrenadores que pueden ganarse la enemistad de sus dirigidos. “El futbolista se llega a hartar de él. Sabe mucho, pero es un poco pesado, es muy perfeccionista”, recordó.

Fernando Quirarte es uno de los entrenadores que, sin hacerlo de forma directa, acusó a los seleccionados, que dirigía junto a Bora Milutinovic en 1997, de haber conspirado contra el estratega serbio, cuando fungía como auxiliar en el Tricolor.

“Teníamos calificada a la Selección (para Francia 98) con la mejor ofensiva y defensiva y los jugadores se reunieron con directivos para quitarnos”, aceptó Quirarte en una emisión de la Última Palabra, programa del cual es analista.

¿Cómo se pueden evitar estas situaciones?

Rafael Lebrija, expresidente del Toluca que él formó y ganó tres títulos a finales de la década de los 90 con un plantel repleto de figuras de la talla de José Cardozo, Hernán Cristante y Vicente Sánchez, dijo a este diario que para evitar que los jugadores den un golpe de estado “tiene que haber disciplina en el equipo” y que se debe contar con un reglamento que tiene que ser respetado y aplicado.

“No puede ser que un jugador que recibe grandes sueldos no cumpla con su trabajo”.

El que fuera también directivo de Guadalajara destacó que otro punto vital es dejar claro desde el principio el respaldo que se le dé al hombre encargado de dirigir al equipo. “Siempre tienes que respaldar al director técnico. De ahí tiene que partir, porque si no todo empieza mal. Pero todos los jugadores tienen que cumplir con sus obligaciones”, opinó Lebrija, quien en su época como presidente siempre dejó claro a los jugadores “a lo que se atenían si no cumplen con sus obligaciones”.

La filosofía de Rafael es compartida por Enrique Meza, el técnico con el que obtuvo tres trofeos con los diablos y que en octubre del año pasado dio un mensaje contundente tras ser presentado como estratega de Puebla. “Vengo dispuesto a todo y tengo una experiencia enorme que puedo poner a disposición del club y puedo separar a quien no se comporte a la altura y no es ninguna amenaza”, fueron las palabras del Ojitos.

Aunque pocos se atrevan a decirlo, la realidad es que en el futbol un entrenador puede ser víctima de lo que haga o dejen de hacer sus dirigidos, estará en los directivos de la Liga MX seguir los consejos de Rafael Lebrija y buscar un técnico como Meza, quien desde su primera aparición ante su plantel y los medios deja claras las reglas del juego.