Todo lo que envuelve un clásico tapatío es una pasión muy interesante , aseguró para El Economista Gonzalo Pineda, exfutbolista que vistiendo la casaca del Guadalajara disputó siete encuentros de este tipo, con saldo de seis ganados y una sola derrota.

Pero es tanto lo que se juega en este tipo de choques, que sin pensarlo, el ahora auxiliar técnico del Seattle Sounders aseguró que de todas las ediciones que en las que le tocó participar, es la de aquel descalabro del Clausura 2009 la que más fresca tiene en su memoria.

De entrada, el exvolante que vivió también el Pumas-América y el clásico nacional, sentenció que tras permanecer algunos años con el Guadalajara se percató de que para muchos Chivas de antaño éste es el clásico más importante , por lo que al vivirlo en carne propia supo siempre que ésa semana era especial y siempre se jugaba el orgullo.

Luego de declarar que, a su juicio, el tapatío es el clásico de mayor rivalidad, Pineda echó a andar su memoria y recordó que, para su fortuna, le tocó perder un solo clásico .

Si bien se quedó con las manos vacías ante los rojinegros defendiendo la playera del Rebaño en una oportunidad e incluso en la edición del Apertura 2007 colaboró con un gol en la victoria de 3-1, la realidad es que al Gonzo aún le incomoda recordar aquel tropiezo que se presentó en la jornada 10 del Clausura 2009.

Me tocó perder solamente un clásico tapatío con un gol que anotó Bruno Marioni, luego de una falta que señaló Marco Antonio Rodríguez que para mí fue dudosa, pero al final lo señalaron , compartió el exjugador quien tiene aún fresco el recuerdo de la forma en la que celebró el verdugo del Guadalajara.

Festejó como manejando un coche y le lanzaron un vaso con una cerveza, finge que se la toma y después escupe el líquido , reveló el ahora segundo entrenador del Sounders, que, con pesar, admitió haber sido invadido por una sensación de mucha frustración , sobre todo porque en ese clásico, el Rebaño jugó con un futbolista más desde el minuto 26, debido a la expulsión del arquero de los zorros, Francisco Canales, lo que permitía que las Chivas estuvieran encima, crearan oportunidades, aunque sin poder concretar .

De acuerdo a lo compartido por un exfutbolista que en la época reciente vivió dentro de la cancha el duelo que divide al estado de Jalisco, lo que se vive dentro de la cancha es especial y está en juego el orgullo, por lo mismo, ambos equipos deberán de buscar imponer condiciones, porque, de lo contrario, podrían ser perseguidos por los recuerdos, como ha sucedido con Pineda, quien a pesar de haber tenido saldo positivo en los clásicos tapatíos, no puede borrar los recuerdos del único duelo en el que se quedó con las manos vacías. protagonizarán un episodio más de su enconada rivalidad

carlos.herrera@eleconomista