La final entre Boca Juniors y River Plate reunirá a 111,266 aficionados en los dos estadios sede y dejará una derrama económica por venta de boletos de 7.1 millones de dólares, que significa el mayor volumen de negocio en taquilla y la mayor cantidad de aficionados en la serie de juegos para una final de Copa Libertadores, al menos en los últimos cinco años.

“Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz”, expresó Mauricio Macri, presidente de Argentina e hincha de Boca Juniors, sobre la trascendencia del llamado Superclásico de Sudamérica y que por primera vez en la historia se definirá entre ellos, al campeón de clubes del continente.

En la historia reciente de la Copa Libertadores ninguna otra final reunirá tantos aficionados en los estadios como la serie de partidos entre River Plate y Boca Juniors, al menos en los últimos 15 años. Antes de ese periodo, no todos los estadios tenían butacas, había zonas donde los aficionados permanecían de pie durante el partido o los clubes no tenían los sistemas para contabilizar y mantener el control en los accesos a los juegos.

No sólo es la popularidad de ambos equipos en Argentina y a nivel mundial, donde, según un estudio de la consultoría Euroaméricas Sports Marketing, 46% de los aficionados en Argentina expresó ser aficionado de Boca Juniors; mientras River Plate llegaba a 27%, para colocarse entre los más populares en Argentina, que por primera vez ambos equipos se enfrenten en la final de la Copa Libertadores ocasionó un aumento en la demanda de boletos y, por lo tanto, en el precio de las entradas para ambos partidos.

El precio promedio para asistir al partido de ida en La Bombonera, estadio de Boca Juniors, se ubica 71.7 dólares; mientras que para el duelo de vuelta en el estadio Monumental llega a los 71.3 dólares por entrada. El rango de precios de los boletos en ambos juegos va desde los 800 pesos argentinos (29 dólares) hasta los 2,800 pesos argentinos (103 dólares).

Ambos equipos se ubican entre los cinco clubes con más socios a nivel mundial. La personalidad jurídica de los clubes, donde no hay un solo dueño, sino que la institución le pertenece a los socios que pagan una cuota, hace que la demanda de boletos sea una de las dificultades que han enfrentado River y Boca.

Más de la mitad de los socios de los equipos no tendrán boletos para alguno de los partidos de la final de Copa Libertadores. Entre ambos clubes suman 246,000 socios, pero el aforo en ambos estadios apenas será suficiente para 45% del total de socios.

River Plate, que fue finalista de la Copa en 2015, aumentó a casi el doble el precio de los boletos para la final ante Boca Juniors de este 2018, ya que en la serie de juegos ante Tigres el equipo argentino recaudó 2.5 millones de dólares, por un precio medio de 37 dólares la entrada.

Eso ha provocado que en sitios de reventa ilegal el precio por los boletos para algunos de los juegos se incremente hasta 3,500 dólares por un boleto.

Será la última final de Copa Libertadores que se dispute en una serie de partidos de ida y vuelta, ya que en la edición del 2019 el trofeo se disputará a partido único en el estadio Nacional de Santiago.

Tomando en cuenta la final entre River Plate y Boca Juniors, la venta de boletos para las finales de Copa Libertadores ha significado 24.3 millones de dólares. La suma de aficionados que asistieron a los partidos desde 2014 es de 485,354.

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