El mánager general de la selección de Alemania, Oliver Bierhoff, estimó este martes que Philipp Lahm eligió el momento equivocado para declarar su intención de conservar el brazalete de capitán, a horas del choque de semifinales ante España en Durban, el miércoles.

Lahm heredó esa prestigiosa cinta ante la ausencia de Michael Ballack, histórico líder de la Mannschaft que se perdió el Mundial por lesión.

"No es muy feliz elegir la semana más importante de la Copa del Mundo para decir eso, cuando el aspecto deportivo debe estar en primer plano", reconoció Bierhoff.

De todos modos, el ex internacional germano aseguró que las declaraciones de Lahm no habían causado "ningún chirrido de dientes" en el seno del equipo.

Lahm había indicado en la prensa germana del martes que quería conservar el papel de capitán tras el Mundial 2010.

"El rol de capitán me dio mucho placer, es una gran alegría. íPor qué debería entregarlo por propia iniciativa?", dijo Lahm, que disputará el miércoles contra España su partido internacional número 71 con su selección.

Bierhoff, además, comentó que no había ninguna relación entre las palabras del lateral del Bayern Múnich y la partida de Ballack, que abandonó Sudáfrica el lunes pasado tras haber pasado algunos días alentando a sus compañeros de la Mannschaft.