Recordar los enfrentamientos con Chivas defendiendo la camiseta de Cruz Azul provoca que Gabriel Pereyra, ex mediocampista de la Máquina, reviva algunos de sus pasajes más emotivos en el futbol mexicano. El argentino, que disputó 89 partidos con la camiseta celeste, charló con El Economista y reveló lo que significa enfrentar a Guadalajara antes, durante y después del partido; también confesó cuál es el choque ante los tapatíos que más recuerda.

Gaby fue sincero y detalló que desde que llegó a México en Cruz Azul, le dejaron claro que ante Chivas está prohibido perder . Además, tras ser cuestionado sobre cómo vive el futbolista una semana en la que se enfrenta un juego de este tipo, Pereyra no dudó en señalar que lo más valioso para él era la cercanía de toda la afición y de la prensa, que se incrementaba de manera considerable en comparación con cualquier otra jornada.

Sólo piensas en el partido y no te da tiempo para nada; el cuidado es mucho más importante, hay muchos factores externos para que tú te prepares de mejor forma , expuso el ahora técnico, quien no dudó en presumir que en la época en la que él le tocó jugar con la Máquina, entre los de Guadalajara se encontraban muchos seleccionados nacionales.

Se juega mucho el orgullo contra grandes jugadores. En esa época enfrentábamos a Ramoncito, Oswaldo y más futbolistas de renombre y selección , declaró el pampero, quien echa de menos esos choques ante colegas como Omar Bravo, Jonny Magallón, Gonzalo Pineda, Adolfo Bautista, Francisco Maza Rodríguez y Alberto Medina en su mejor momento.

Si bien reveló que toda la semana previa es distinta y especial, el ex cementero sentenció que, a la hora de saltar a la cancha, él siempre intentó salir a divertirse pues así podía rendir mucho más, pero sí sabiendo que cualquier cosa que hicieras iba a repercutir muchísimo más; hacerle un gol a Chivas te iba a mantener en la primera plana toda la semana .

Pero hablar de los juegos contra el Rebaño, no implica sólo buenos recuerdos. Y es que el ex futbolista, que disputó siete encuentros como celeste ante los tapatíos, tiene bien grabado en su mente un momento muy amargo que significó la eliminación en cuartos de final en el Apertura 2006, certamen en el que Chivas se proclamó campeón.

Nosotros veníamos muy bien, teníamos un buen equipo y, en el segundo juego, jugamos un gran partido, pero los palos y la figura de Oswaldo no nos permitió avanzar , concluyó Pereyra, y dijo que espera que pronto Cruz Azul pueda darle a su afición el título que tanto desea.