La primera novillada del serial menor en la Plaza México tuvo como triunfador al torero nacido en Aguascalientes Miguel Aguilar, quien luego de una labor de cabeza fría, logró una faena completa que le valió el único apéndice de la tarde.

En el tercer puesto de la tarde, saltó a la arena ‘Arrengao’ de La Antigua, que por mucho fue el único astado manejable al que el chaval recibió con lances a la verónica que le fueron muy coreados, llevó ante el caballo con vistosos lances que remató con el manguerazo de Villalta y nuevamente escuchó fuerte ovación para luego de un excelente puyazo de Carlos Ibarra, hacer ajustado quite por gaoneras.

Ya con la muleta, el joven aprendiz de Matador de toros, toreó por ambos lados con cambiados de mano que prendieron el ánimo en la concurrencia para después hilvanar series por el lado derecho con mando y trasmisión; se cambió el engaño a la mano izquierda y los naturales tuvieron el sello del temple y la quietud, a esas alturas del trasteo el burel se dio una vuelta de campana que no minó del todo sus embestidas por lo que Aguilar aprovechó todavía para pegar algunos desplantes y tirarse a matar y dejar un estoconazo de efectos fulminantes que le valió la oreja concedida por el juez Jorge Ramos.

En su segundo y último del festejo, el hermano del desaparecido Mario Aguilar, estuvo en el mismo tenor, con entrega y pisándole los terrenos a un novillo con tendencia a huir de la pelea, al que despachó de dos pinchazos, entera y un golpe de descabello para recibir fuerte ovación luego de escuchar un aviso.

Abrió plaza Sebastián Ibelles, quien luego de lancear muy ceñido al primero de su lote, un burel débil que le presentó complicaciones, lo llevó con la muleta a media altura para extraer largos naturales con profundidad, mató de estocada entera de efectos inmediatos y saludó en el tercio al término de su labor.

En el cuarto, de nombre Ventilado, el joven mexiquense se fue a por todas, pero tanto la faena, como su enemigo se vinieron abajo y terminó por escuchar palmas tras un bocinazo. Su banderillero Adolfo Sánchez, se desmonteró en el tercio tras cubrir con técnica y exposición el segundo tercio.

Por su parte el segundo espada de la tarde, Cristián Antar, mostró temple, mando y técnica en su trasteo, sin embargo se eternizó con la espada en su primero y le sonaron los tres avisos, aunque lanzó el quinto golpe de descabello y con ello lo mató, por lo que el público le abucheó molesto por esa situación.

Ante el quinto del festejo, el espigado capitalino estuvo vistoso en lances y con voluntad en la muleta, pero el viento y la falta de trasmisión de su enemigo le privaron de hacer algo significativo y se llevó un paletazo en el pecho y un aviso al término de su actuación.

Para este 16 de septiembre, la empresa anunció a Manuel Gutiérrez, José Miguel Arellano y Pedro Bilbao para enfrentar una novillada de Xalmonto.