Buscar
Bistronomie

Lectura4:00 min

Las propiedades curativas del jengibre: la raíz más allá del té

image

Utilizado desde hace más de 5,000 años, el jengibre es una de las raíces más estudiadas por la ciencia moderna. Desde mejorar la digestión hasta reducir la inflamación, ¡cónocelo!

Miriam Lira

Pocas especias tienen una historia tan profunda como el jengibre (Zingiber officinale). Originario del sudeste asiático, fue uno de los primeros ingredientes en viajar por las rutas comerciales entre India, China y el Mediterráneo. Hace más de dos milenios ya figuraba en tratados médicos chinos y ayurvédicos como un remedio para problemas digestivos, resfriados y fatiga.

Investigaciones publicadas en revistas como Journal of Ethnopharmacology y Nutrients han identificado en el jengibre una familia de compuestos bioactivos —principalmente gingeroles, shogaoles y zingerona— responsables de sus efectos antiinflamatorios, antioxidantes y digestivos.

En otras palabras: detrás de su aroma picante y fresco se esconde una pequeña farmacia natural. El compuesto que explica su poder medicinal

El principal responsable de sus beneficios es el 6-gingerol, el compuesto que da al jengibre fresco su sabor ligeramente picante.

Diversos estudios han demostrado que este compuesto puede:

  • Reducir procesos inflamatorios en el organismo
  • Estimular la producción de enzimas digestivas
  • Favorecer la circulación sanguínea
  • Actuar como antioxidante celular
image

JengibreFreepik

Cuando el jengibre se seca o se cocina, parte de este gingerol se transforma en shogaol, una molécula aún más potente con efectos antiinflamatorios.

Este cambio químico explica por qué el jengibre seco suele tener un efecto más intenso en el organismo que el fresco. Un aliado probado para la digestión

Uno de los usos mejor documentados del jengibre es su impacto en el sistema digestivo.

Investigaciones de la Universidad de Michigan y del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos han encontrado que el jengibre acelera el vaciamiento gástrico, es decir, ayuda a que los alimentos abandonen el estómago con mayor rapidez, reduciendo la sensación de pesadez después de comer.

También estimula la producción de bilis y enzimas digestivas, lo que mejora la descomposición de grasas y proteínas.

Por eso en muchas cocinas tradicionales —desde la japonesa hasta la mexicana contemporánea— se utiliza para equilibrar platos grasos o muy condimentados. 

Un metaanálisis publicado en International Journal of Preventive Medicine concluyó que el consumo regular de jengibre puede reducir marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva.

Esto se debe a que los gingeroles bloquean ciertas enzimas relacionadas con procesos inflamatorios, un mecanismo similar —aunque más suave— al de algunos antiinflamatorios farmacológicos. 

Un refuerzo natural para el sistema inmunológico

El jengibre también se ha asociado con una mejora en la respuesta inmunológica.

Sus compuestos antioxidantes ayudan a neutralizar radicales libres y protegen las células frente al estrés oxidativo. Además, algunos estudios sugieren que sus extractos poseen actividad antimicrobiana contra bacterias y ciertos virus respiratorios.

Por esta razón, en muchas culturas el jengibre aparece como ingrediente clave en bebidas calientes durante temporadas de resfriados. 

Cuánto jengibre consumir

Los estudios clínicos suelen trabajar con dosis de entre 1 y 3 gramos de jengibre al día, cantidad que puede obtenerse fácilmente en la cocina.

  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado equivale aproximadamente a 2 gramos.
image

JengibreFreepik

  • ½ cucharadita de jengibre seco equivale a cerca de 1 gramo.

Consumido en estas cantidades dentro de la dieta, el jengibre se considera seguro para la mayoría de las personas.

 Cómo incorporarlo a la cocina (más allá del té)

Aunque el té de jengibre es la preparación más conocida, esta raíz puede integrarse en múltiples recetas que potencian su absorción.

Una de las más sencillas y efectivas es el shot digestivo de jengibre fresco, popular en la cocina funcional.

Shot digestivo de jengibre

Ingredientes

  • 30 g de jengibre fresco
  • Jugo de 1 limón
  • 1 cucharadita de miel
  • 60 ml de agua

Preparación

  1. Licuar todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea. 
  2. Colar si se desea una textura más ligera y beber por la mañana o después de comidas pesadas.

Temas relacionados

Miriam Lira

Periodista gastronómica. Ha colaborado en medios como Reforma, Uno Tv, Revista Fortuna, Contralínea, El Universal, Food and Travel y El Heraldo de México, en donde fundó en 2017 Gastrolab, ganador de Mejor Medio de Comunicación gastronómica en 2023 por Vatel Club México. Ganadora de la beca Women Deliver 2019.

tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete