Lectura1:00 min
Atole de piña para el Día de la Candelaria, una receta cremosa y deliciosa

Esta versión de piña prioriza técnica y sabor real a fruta: cocción breve para conservar aroma, espesado correcto para evitar grumos y un balance dulce–ácido pensado para comer y seguir comiendo.
El Día de la Candelaria no se entiende solo como fecha: se entiende como gesto colectivo. En México, el atole aparece como una solución precisa al clima y al antojo: una bebida de maíz que sostiene el ritual de los tamales y ordena la mañana con calor y cuerpo.
El atole de piña, cuando se hace con fruta natural y método, aporta algo más que dulzor: su acidez refresca el paladar, su perfume levanta la mesa y su textura —si está bien trabajada— se vuelve el mejor acompañamiento para tamales salados y dulces.
La clave está en dos puntos: cocinar la piña lo justo para extraer aroma sin apagarla, y espesar sin prisas, disolviendo masa o fécula en frío antes de integrarla en hilo.
Te puede interesar

Rendimiento
4–6 tazas (4–6 porciones)
Ingredientes:
Base de piña
2 tazas de piña madura en cubos (aprox. 350–450 g)
1 ½ tazas de agua
1 raja de canela
½ taza de piloncillo rallado o ⅓–½ taza de azúcar (ajusta al gusto)
1 pizca de sal
Para espesar (elige una opción)
Opción A (más tradicional): ⅓ taza de masa de maíz nixtamalizado o masa para atole
Opción B (más práctica): 3 cucharadas de fécula de maíz (maicena)
Para una versión más cremosa (opcional)
1–2 tazas de leche entera (puedes sustituir parte del agua por leche)
½ cucharadita de vainilla (opcional, solo para redondear)
Preparación:
1) Cocina la piña para extraer sabor
En una olla coloca la piña, el agua, la canela y el piloncillo (o azúcar). Cocina a fuego medio 8–12 minutos, hasta que la piña se suavice y el líquido quede fragante. Retira la canela.
2) Licúa la base
Licúa la piña con su líquido de cocción hasta lograr una mezcla homogénea. Si quieres un atole más fino, cuela y regresa el líquido a la olla; si lo prefieres más rústico, úsalo tal cual.
3) Disuelve el espesante en frío (la regla anti-grumos)
En un tazón aparte, disuelve la masa o la fécula en ¾–1 taza de agua fría (o leche fría). Bate hasta que quede completamente liso, sin bolitas.
4) Espesa con batido constante
Calienta la mezcla de piña a fuego medio-bajo. Cuando esté caliente (sin hervir a borbotones), agrega el espesante en forma de hilo, batiendo sin parar. En cuanto empiece a espesar, baja el fuego.
5) Cocina para eliminar el sabor a crudo
Cocina 10–15 minutos a fuego bajo, moviendo constantemente para que no se pegue y para que desaparezca el sabor a crudo de la masa/fécula. Si se espesa demasiado, ajusta con un poco más de agua o leche caliente.
6) Ajusta y sirve
Agrega una pizca de sal para resaltar el sabor de la piña. Prueba y ajusta dulzor. Si usarás leche, incorpórala al final y calienta 2–3 minutos más, sin dejar de mover. Sirve muy caliente.



