En México los datos sobre mordedura por araña violinista del género Loxosceles son escasos, en la actualidad no existe un diagnóstico situacional que nos permita saber cuántos pacientes han sido víctimas de la mordedura, ni cuál es la mortalidad, a pesar de que nuestro país tiene la mayor diversidad de arañas violinistas en todo el mundo con 39 especies.

Los especialistas por mucho tiempo se han enfrentado a la falta de información extrapolando datos provenientes de otras áreas diferentes a la medicina y a través de investigación por parte de las universidades.

Incluso hasta hace muy poco había una franca carencia del antiveneno -Reclusmyn-, creado por el doctor Alejandro Alagón Cano; sin embargo, después de todo este panorama complicado, se dio a conocer una noticia alentadora, este antiveneno ya se encuentra disponible en territorio nacional, resultado del trabajo conjunto entre Silanes y el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, esto forma parte de los diferentes convenios de colaboración en ciencia y tecnología del laboratorio con la academia.

Esto dará mayor oportunidad de salvar vidas ante casos tan complicados pues ya lo decía la doctora María del Carmen Sánchez Villegas, jefa del Departamento Clínico de Toxicología del Centro Médico Nacional La Raza, en el 36° Congreso Nacional de Pediatría, actualmente no existe ninguna prueba de laboratorio para establecer el diagnóstico de loxoscelismo.

Los especialistas coinciden en que abordar el diagnóstico resulta un gran reto para los profesionales de la salud, debido a que existen ciertos padecimientos que podrían llegar a confundirse con una mordedura real de este tipo de animales ponzoñosos que buscan sitios obscuros y secos para establecerse; además de que su presencia aumenta en primavera y verano.

“La mordedura de la araña violinista en el humano se considera de importancia médica, por el daño irreversible que provoca su veneno a nivel de tejido, como ulcerar la piel y provocar necrosis”, explica Jesús Madrigal, médico del Centro de Información y Asistencia Toxicológica del Hospital Juárez de México.

De acuerdo con las experiencias médicas, “en algunos casos se puede presentar falla renal aguda, desorientación, lesión en pulmones, destrucción de los glóbulos rojos e incluso la muerte. Por ello, es de suma importancia que la persona afectada acuda de inmediato a los servicios de emergencia para su valoración”, describió Madrigal durante la presentación del antiveneno.

12 años de investigación y desarrollo tuvieron que pasar para que el antiveneno estuviera a la mano de los especialistas de manera más eficiente, pues desde su creación no se habían logrado los esfuerzos para ser replicado por parte del sistema de salud público mexicano por considerar que no era tratamiento de peso suficiente para la salud pública y que los casos eran esporádicos, de acuerdo con lo dicho por Sánchez Villegas en su momento.

Tecnología y medicina

Se sabe que el componente tóxico de estos arácnidos es una molécula de elevado peso, la cual no es dializable. Los venenos de esta araña marrón son mezclas complejas de toxinas.

A través de la plataforma tecnológica con la que cuenta Silanes, Reclusmyn se creó a partir de venenos recombinantes en laboratorio, para evitar que la extracción de la toxina fuera directamente del arácnido.

“Dicha innovación hace que nuestro antiveneno sea eficaz y seguro para los casos de mordedura de araña violinista tanto en México como a nivel panamericano, siempre bajo la supervisión médica”, destacó Enrique Sandoval, subdirector de Biotecnológicos de Silanes.

Desde hace casi dos décadas este laboratorio trabaja en conjunto con la Red Internacional de Información de las Intoxicaciones por Animales Ponzoñosos (Redtox) para brindar información científica sobre la biología de las especies venenosas, así como del diagnóstico y tratamiento de las intoxicaciones causadas por las mismas.

En el caso de los antivenenos, de acuerdo con información de Silanes, es la única empresa mexicana a nivel mundial que trabaja en el desarrollo de este tipo de antídotos que contrarrestan la toxina de diversos animales ponzoñosos como arañas, serpientes y alacranes.

Sandoval aprovechó para comunicar que ante la carencia de diagnósticos certeros también en 2018 se capacitó a más de 20 mil médicos, “quienes adquirieron nuevos conocimientos para estar preparados ante este tipo de accidentes de arácnidos y otros animales venenosos”.

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