La sexualidad de las personas con discapacidad ha sido suprimida, explotada, y muchas veces destruida a lo largo de la historia. Se la ha visto con sospecha, como algo aparte de la sexualidad de la personas sin discapacidad.

El doctor Tom Shakespeare, un académico con discapacidad, escribió Las políticas sexuales de la discapacidad hace casi 20 años. Sigue siendo uno de los pocos estudios serios sobre el tema: Las imágenes de discapacidad y sexo tienen a estar ausentes; a las personas con discapacidad se les presenta como asexuales, o en otros casos como perversos o hipersexuales .

Estos tres estereotipos mencionados por Shakespeare aparecen en la literatura y la mitología desde tiempos clásicos. Personajes discapacitados aparecen frecuentemente en leyendas y cuentos, pero casi siempre con connotaciones negativas.

De leyendas, mitos ?y Lady Chatterley

Pensemos en el mito de Hefesto, nacido con los pies torcidos y expulsado del Olimpo. Se casa con Afrodita, pero ella le es infiel debido a su padecimiento, que lo deshumaniza y lo vuelve motivo de burlas. Este patrón se repite después en El amante de Lady Chatterley de D. H. Lawrence, cuando ella se acuesta con el portero porque su esposo es un tullido.

Este escenario en el que un hombre pierde su potencia sexual debido a su discapacidad y su pareja tiene derecho a buscar placer en otra parte se le conoce como el Síndrome Chatterley.

Esto puede explicar la suposición frecuente de que es mejor alejar a las personas con discapacidad del sexo por temor al rechazo o que su deseo sexual debe ser ignorado puesto que no debe, o no puede, ser satisfecho.

Las personas con discapacidad también han sido etiquetadas como hipersexuales, una afirmación hecha sobre todo con respecto a las mujeres. Esto ha llevado al repetido abuso sexual de mujeres internadas en instituciones, donde han sido violadas. En el siglo XIX hubo denuncias de estos casos, que llegaban inclusive al asesinato.

Otro arquetipo poderoso, dice el doctor Shakespeare, es la actitud inconsciente (y a veces consciente) sobre la aptitud reproductiva de las personas con discapacidad. Tener una pareja con discapacidad, se cree, asegura que el mal se pasará a la siguiente generación.

El horror de la eugenesia

La eugenesia, una filosofía hoy desacreditada, ha sido igual de dañina. El eugenista Francis Galton propuso la teoría de la contaminación genética hasta su fin lógico. Argumentó que las personas con discapacidad (así como los pobres y los no aptos ) no deberían reproducirse.

La eugenesia comenzó en Reino Unido pero pronto cobró fuerza en EU. Para 1914, dos tercios de los estados de EU prohibieron que los locos y los débiles mentales se casaran. Las llamadas leyes feas pasaron por primera vez en 1880. Entre 1907 y 1928 miles de estadounidenses fueron esterilizados.

La legitimación de la eugenesia alcanzó su lógico y horrorizante fin con el asesinato sistemático de miles de personas con discapacidad durante el régimen nazi. Al terminar la Segunda Guerra mundial se estima que 200,000 personas con discapacidad fueron asesinadas.

Asexual, hipersexual, contaminado: estos tres estereotipos deleznables conforman la amarga herencia de la discapacidad.

Hacia la ciudadanía sexual

Apoyar a las personas con discapacidad a conseguir pareja y disfrutar del sexo me da una felicidad sin fin y una gran satisfacción , escribe la doctora Tuppy Owens, terapeuta sexual y autora de Supporting Disabled People with Their Sexual Lives: A clear guide for health and social care professionals.

Owens ha sido activista por 20 años para hacer crecer la confianza de las personas con discapacidad para acceder a servicios eróticos. Entre otros servicios, dirige la línea de ayuda Sexo y discapacidad, el sitio TLC (que conecta a personas con discapacidad con servicios sexuales), y el Outsiders Club, un club social para que hagan amigos y encuentren pareja. También dirige un club online para personas que apoyan a discapacitados y el Sexual Respect Toolkit, un sitio para que los profesionales de la salud puedan hablar de sexo con los discapacitados.

En países donde la legalización del sexoservicio es permisiva (como Holanda, Alemania, Dinamarca y Suiza), hay una actitud más flexible hacia las personas con discapacidad que buscan sexo. En Holanda y Dinamarca los trabajadores sociales preguntan a sus clientes si necesitan apoyo para expresar su sexualidad e inclusive pagan la ayuda de asistentes sexuales y trabajadores sexuales.

La doctora Kirsty Liddiard, una socióloga con discapacidad de la Universidad de Sheffield, entrevistó a varios hombres con discapacidad que pagaron por sexo. Sus razones incluyen: obtener habilidad sexual, experiencia, tener algo de qué hablar con sus amigos varones y una sensación de independencia. Esta lista, concluye la investigadora, nos lleva más allá del discurso usual de que ‘los hombres, en especial los que tienen discapacidad, necesitan sexo’ , y agrega: Con frecuencia, los hombres combinarán el sexo con la intimidad, de ahí la insatisfacción y la sensación de querer algo más .

Mik Scarlet pensó, como tantos adolescentes, que su vida sexual se había acabado cuando su espina dorsal colapsó en su adolescencia y ya no le era posible tener una erección. Conocer amigas lesbianas lo rescató, dice. En unos años conoció a Diane Walace y han estado juntos por 20 años.

Ahora sé que el sexo es más que penetración , dice. Muchas personas con discapacidad tienen sexo como todo mundo, pero para alguno de nosotros no es como todo el mundo... pero eso no significa que sea menos disfrutable. Puedes convertir tu zona erógena en otra parte, por ejemplo, si ya no tienes sensación en los genitales .

Las personas con discapacidad, al desafiar los mitos dañinos sobre el sexo, nos están liberando a todos nosotros.