París.- "Retratos que dejan ver el alma": así describió el escritor Carlos Fuentes las obras del caricaturista mexicano Luis Carreño, que expone en París dibujos de unos 50 personajes que marcaron su época, como María Félix y Frida Kahlo, pero también de los presidentes de Francia y México.

La muestra, que fue inaugurada el jueves por la noche en la histórica Brasserie Lipp, en Saint Germain de Pres, donde se reúnen artistas, intelectuales y políticos, se centra sobre todo en figuras que han destacado en el campo del arte, del cine, del diseño, explicó Carreño a la AFP.

"Porque a diferencia de los políticos, que sí merecen ser maltratados, por caricaturistas y no caricaturistas, los artistas nos entregan lo mejor de su vida, lo mejor de su esfuerzo", señaló el artista.

Sin embargo, el humorista gráfico no podía dejar pasar, sin captarlo con su lápiz, el fiasco del Año de México en Francia, una gigantesca operación cultural, científica y económica, que terminó a principios de marzo, antes de haber comenzado.

El año de México en Francia, en el que el país latinoamericano había invertido decenas de millones de euros, quedó sepultado cuando el presidente Nicolas Sarkozy dijo que quería dedicarlo a Florence Cassez, una francesa condenada por la justicia mexicana, lo que México rechazó tajantemente.

"Sin permiso de Cézanne": la caricatura de Carreño, que cuelga ahora en las paredes del famoso restaurante parisino, retrata al mandatario francés junto con su colega mexicano, Felipe Calderón, sentados en una mesa jugando cartas, como en el célebre cuadro de Paul Cézanne, "Les joueurs de cartes".

En esta caricatura, sólo hay un culpable, y es Sarkozy..opinión con la que coincide Carlos Fuentes

"Hubo un error garrafal, que es confundir un asunto jurídico y penal con un asunto cultural y eso fue culpa del presidente Sarkozy. Es un grave error de Sarkozy, de nadie más", declaró Fuentes, durante la inauguración de la muestra, a la que asistió el embajador mexicano en París, Carlos de Icaza.

La exposición, titulada "México y Francia, el espejo de nuestra historia", es uno de los pocos acontecimientos protagonizados por un artista mexicano este año en Francia, donde iban a celebrarse, a lo largo del 2011, decenas de muestras, entre ellas una de Diego Rivera y Frida Kahlo y otra de Rufino Tamayo.

Ahora, Rivera y Kahlo sólo están representados en las caricaturas expuestas en la Brasserie Lipp, donde cuelgan también dibujos de los franceses Victor Hugo, Coco Chanel y los hermanos Lumiere, y de los mexicanos Benito Juárez, José Guadalupe Posada, Silvia Pinal, Consuelito Velázquez y Rolando Villazón, entre muchos otros.

"He escogido a aquellos personajes que llaman la atención por su obra, por su fisionomía, por su transcendencia y la importancia que tuvieron en su época, y también, figuras que revelan algo de nuestra esencia mexicana", explicó el artista.

"íQué sería de nuestra esencia de mexicanos, sin las calaveras de Posada, por ejemplo?, se interrogó Carreño, que aspira a reflejar, a traves de sus caricaturas, "un pedazito del alma de México".

"Aunque no le pongo nacionalidad a lo que hago, claro que me identifico más con lo mexicano", dijo, indicando su ambición de completar una colección de grandes pintores que marcaron la historia del arte.

"Ya tengo muchos, tengo a Dalí, Picasso, Rembrandt, Goya, Rivera, Orozco, Siqueiros, pero me faltan muchísimos".

"Pero por ahora, de lo que tengo ganas es que vean mi trabajo aquí con buenos ojos. Que la gente que ve mis dibujos diga: 'este mexicano no canta mal las rancheras'", concluyó Carreño.