La casa en la que nació el compositor romántico Frédéric Chopin en Zelazowa Wola, cerca de Varsovia, reabrió sus puertas al público el viernes tras años de obras que, mezclando lo antiguo con lo moderno, han devuelto su esplendor a este edificio histórico.

"Este lugar es un poco como un santuario, hay un espíritu del lugar particular", explica Andrzej Sulek, director del Instituto Nacional Frédéric Chopin.

"Aquí es donde nació el autor de la más bella definición del espíritu polaco", declara.

En la mansión de Zelazowa Wola, hoy rodeada de castaños, vivían los padre de Chopin. En una habitación situada a la derecha de la entrada nació en 1810 el gran compositor.

Las obras de restauración de la villa y del parque duraron cinco años y contaron con una financiación de 70 millones de zlotys (unos 21.5 millones de dólares). La mansión museo puede ahora acoger dignamente a los turistas del mundo entero, venidos a Polonia para celebrar el bicentenario del nacimiento del compositor.

El techo de la mansión ha cambiado y en el exterior, el parque de seis hectáreas ha sido totalmente reorganizado.

En el interior, la exposición es muy sobria, con poco objetivos expuestos y algunas fotografías.

En la habitación en la que nació Frédéric Chopin, se ha instalado un piano Steinway negro. Ahí se celebrarán conciertos que, gracias a un sistema audio especial, podrán escucharse desde cualquier parte del parque.