Las vacunas contra la Covid-19 cambiaron las reglas con las que se enfrenta a la pandemia a nivel mundial y ofrecieron una “luz al final del túnel”. A un año y ocho meses de que se detectara la nueva enfermedad, algunos gobiernos han relajado sus medidas sanitarias para las personas ya inmunizadas, con la intención de reactivar a la tan golpeada economía; pero también han surgido desafíos que parecen opacar este optimismo.

Quienes ya recibieron el esquema completo de vacunación cuentan con un sistema inmunológico capaz, en mayor medida, de evitar que se agrave su condición en caso de contraer el coronavirus, ser hospitalizadas o incluso fallecer. Sin embargo, el SARS-CoV-2 sigue truncando los intentos para adoptar al fin una nueva normalidad, ya que aún no se tiene claro hasta qué punto las vacunas ayudan a prevenir la infección y su transmisión, ya que ninguna de las vacunas que se han desarrollado son 100% efectivas para evitar los contagios.

Vacunados y contagiados

¿Por qué las personas vacunadas todavía pueden contagiarse y transmitir el coronavirus?

1. En primer lugar, enfermarse o no de Covid-19 depende de varios factores, pero principalmente de la capacidad del sistema inmunitario para conocer al agente extraño (virus, bacterias y otros microorganismos). Las vacunas se encargan de mostrar al sistema inmune el microorganismo o una parte de este de forma segura para aumentar la capacidad de luchar contra él y evitar la enfermedad.

2. En segundo lugar, el proceso de inmunización no es inmediato. El sistema inmunitario necesita tiempo y por lo tanto, una persona recién vacunada podría contagiarse (enfermar o no) y propagar el virus.

Según el sitio web de preguntas frecuentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), durante los primeros 14 días después de la inoculación, el grado de protección adquirido no es significativo, sino que gradualmente aumenta. “Si el esquema es de una sola dosis, la inmunidad suele adquirirse dos semanas después. En el caso de los esquemas de dos dosis es preciso administrar ambas para lograr el mayor grado de inmunidad posible”.

3. En tercer lugar, una vez alcanzada la inmunidad individual, en caso de tener contacto con el coronavirus, no se inhibe completamente la replicación del virus en la mucosa de las vías respiratorias. En consecuencia, es posible contagiar a terceros.

La vacuna contra Covid-19 sólo protege a la persona inmunizada

Esto resulta una sorpresa para algunas personas ya vacunadas, quienes podrían asumir que están completamente protegidas contra el coronavirus y ya se encuentran libres de riesgo.

Al ser en su mayoría asintomáticas, las infecciones posvacunación plantean la posibilidad, aún no resuelta, de que las personas inoculadas pueden contagiar el virus y poner en riesgo a quienes no están vacunados, que ahora en su mayoría son menores de edad. Esa “luz al final del túnel” podría estar un poco más lejana de lo pensado.

Las vacunas que se desarrollaron y se han aprobado para su uso de emergencia “no evitan el contagio” del coronavirus SARS-CoV-2, sólo “disminuyen la probabilidad de infección”, explicó Andreu Comas García, profesor investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).

“Lo que todavía no sabemos muy bien es cuál es la proporción de vacunados infectados que la pueden transmitir, lo cual depende del tipo de vacuna, de la edad, de hace cuánto tiempo se vacunaron, si les ha dado Covid o no, qué enfermedades tienen o no. De eso va a depender que se pueda transmitir o no la enfermedad”, dijo el investigador en entrevista para el Economista.

Para Comas García, esta situación ha complicado el control de la pandemia en diversos países que se han enfrentado con nuevas olas de contagios de Covid-19, incluyendo a México, que, pese a haber vacunado a alrededor del 60% de la población mayor de edad, en su tercer repunte de casos ha registrado nuevos récords de casos diarios, para alcanzar un acumulado de más de 3 millones de personas infectadas desde que comenzó la epidemia en el país.

El especialista comentó que la creciente propagación de Covid-19 en los últimos meses se debe principalmente a dos factores, la relajación de las restricciones sanitarias ante un mayor alcance de la vacunación y la variante Delta, la cual es más transmisible.

“El ya vacunado siente que no le va a pasar nada y, por otro lado, también tenemos que el no vacunado baja las medidas sanitarias porque siente que los demás lo van a proteger”, dijo el virólogo mexicano.

Los vacunados tienen mayor protección, pero nada es 100% seguro

Esto no significa que las vacunas contra Covid-19 que se han desarrollado sean ineficaces.

Rodrigo Romero Feregrino, coordinador de la Asociación Mexicana de Vacunología, destacó que en caso de que una persona vacunada se infecte, el tiempo en el que estará presente el virus será menor que en el caso de alguien no vacunado.

“La respuesta del cuerpo de quien ya está vacunado es mucho mejor y disminuyen los virus más rápido (...) además estamos viendo que la gran mayoría de los pacientes con Covid-19 que ya se inocularon tienen una enfermedad mucho menos grave”, explicó Romero Feregrino.

Andreu Comas, quien también es experto en modelos matemáticos computacionales, reiteró la importancia de la vacunación al destacar que, pese a que ya se rebasó el número de casos de la segunda ola, en este tercer repunte en México se ha registrado una notable diferencia en la cifra de fallecimientos por Covid-19, respecto a las dos olas anteriores.

“Antes la curva de casos y defunciones iban al mismo tiempo y ahora ya van en diferente tiempo y diferente magnitud, para eso nos ha ayudado la vacuna”.

“La vacunación nos ha servido mucho y si queremos una reactivación económica, social, cultural, educativa en nuestro país, tenemos que vacunar a los menores de 18 años. Esa es una realidad, no podemos pensar en la reactivación de este país si no vacunamos a la población de mayor movilidad y de menor morbilidad, es decir el que menos se enferman”, dijo el especialista.

Cabe recordar que a finales de julio, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud y zar anticovid del gobierno federal, Hugo López-Gatell, destacó que en esta tercera ola, la mayoría de los hospitalizados por Covid-19 en México son menores 52 años de edad y “más del 97% no habían sido vacunados”.

Variante Delta, el nuevo desafío

El riesgo de poder contagiarse y transmitir el coronavirus pese a ya estar vacunado se suma a las nuevas variantes del coronavirus, que son más contagiosas, virales y resistentes a los anticuerpos que al inicio de la pandemia.

La variante B.1.617.2, también conocida como Delta, ha provocado que las personas vacunadas sean más propensas a infecciones sintomáticas y propaguen el coronavirus con la misma facilidad que quienes no se han inoculado.

“En el caso de la variante Delta se ha observado que esta prevención de la infección, en este caso más personas vacunadas se pueden infectar o contagiar y si la pueden transmitir”, dijo Romero Feregrino.

Investigaciones recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés) evidenciaron que la cantidad de coronavirus presente en las personas vacunadas e infectadas por la Delta es similar a los niveles hallados en las personas no vacunadas que se han contagiado con esta misma variante.

La variante detectada inicialmente durante octubre de 2020 en India y Reino Unido ya es dominante en México, Estados Unidos y países europeos como Francia, Grecia, España y Portugal, lo que según la Organización Mundial de la Salud la ha convertido en "variante de preocupación" a nivel global.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que en México 67% de los contagiados de Covid-19 detectados en los últimos dos meses son de la variante Delta.

“La mayor circulación de Delta se ha observado en los estados de Sinaloa, Baja California Sur, Quintana Roo, Hidalgo, Nuevo León, Estado de México y Ciudad de México”, explicó el pasado 5 de agosto Sylvain Aldighieri, gerente de incidentes para la pandemia del coronavirus por parte de la OPS.

Expertos de la OPS han indicado que si bien se sabe que la variante Delta es más infecciosa aún no hay evidencia científica contundente que apunte a que sea más mortal o más peligrosa en su generalidad.

En tanto, en las guías actualizadas de los CDC se detalla que los datos más recientes que se han obtenido sobre la variante Delta muestran que podría causar una enfermedad más grave que las variantes anteriores en personas no vacunadas. 

"Según los datos obtenido en dos estudios diferentes en Canadá y Escocia, la probabilidad de hospitalización de los pacientes infectados por la variante Delta fue más alta que la de los pacientes infectados por la variante alfa o las cepas originales del virus", explicaron.

Para el maestro en vacunología Rodrigo Romero la vacuna contra Covid-19 sí ayuda a la batalla contra esta variante, y que la gente que no se ha vacunado representa un riesgo ante la pandemia.

“Sabemos que las personas no vacunadas tienen el riesgo de presentar enfermedad más grave, son infecciosos durante más tiempo que las personas vacunadas y por lo tanto son transmisores más tiempo comparado con los vacunados”, explicó Romero.

¿Qué hacer ante la variante Delta de coronavirus?

Dado que la inmunización aumenta el número de personas asintomáticas que no saben que están contagiadas, no se puede bajar la guardia.

Ahora lo que dijo el experto Comas García: “¿Qué tenemos que hacer los vacunados y los no vacunados para controlar la epidemia? Para empezar no podemos salir de casa sin cubrebocas, ahorita si tenemos un negocio pues tiene que tener un aforo reducido y tiene que estar bien ventilado y no sólo que la gente use cubrebocas, sino que lo use bien. Si yo estoy enfermo no puedo ir a trabajar, no puedo ir a la escuela, no puedo aceptar un cliente o un empleado enfermo. Si yo estoy enfermo tengo que avisar a los demás que yo estoy enfermo y que se pudieron haber contagiado para que ellos se guarden.

“Si las personas siguieran estos simples pasos ya se hubiera logrado controlar la epidemia y no sólo eso podríamos tener una reactivación económica, porque la reactivación económica no está peleada con el control de la epidemia”, dijo Comas García.

Romero Feregrino consideró necesario que la población se mantenga informada sobre los avances científicos en materia de vacunación para poder actuar a tiempo.

“Es recomendable estar muy al pendiente de la información que va saliendo sobre las vacunas, por si en algún momento se necesite alguna modificación en el plan de vacunación”, dijo Rodrigo Feregrino.

*Con información de Guillermo López Lluch / The Conversation