La mañana de este martes la colectiva creada por y para la mujeres de la industria audiovisual, Ya Es Hora, junto con ocho casas productoras mexicanas: La Corriente del Golfo, Pimienta Films, Bengala, Panorama Global, Piano, Filmadora, No Ficción y Cinépolis Producción, presentaron a la comunidad del séptimo arte en el país el primer Protocolo de prevención y actuación ante conductas de acoso y hostigamiento sexual y laboral y otros tipos de violencia y discriminación, que además se elaboró con el asesoramiento de The Boston Center para América Latina, institución especializada en la elaboración e implementación de herramientas institucionales y en la mejora de políticas públicas.

Más que un sencillo procedimiento, lo presentado este martes, se dijo, es un componente operativo, un mecanismo de creación de reglas y procedimientos de atención que deberán adaptarse a cada empresa de la industria para garantizar la seguridad y los espacios libres de violencia de género en todos las áreas de trabajo, tanto dentro como fuera del set. Este lanzamiento pretende ser, además, un parteaguas para la industria audiovisual mexicana, puesto que, aunque ahora mismo son ocho las productoras involucradas, la intención es sumar a todas las empresas del séptimo arte en México.

“Creemos que hoy más que nunca es necesario contar con el respaldo de protocolos. Cada vez más aparecen señalamientos de víctimas de acoso en nuestra industria, señalamientos que en la mayoría de los casos revictimizan a quienes de manera valiente y prácticamente con nada a su favor se atreven a levantar la voz. Y esta normalización debe parar. Debemos contar con más herramientas y recursos para ser escuchadas, y para ello es necesario identificar las agresiones con definiciones claras y contar con mecanismos que permitan su denuncia y respuesta clara y explícita”, explicó la cineasta y directora de teatro Katina Medina Mora, integrante de Ya Es Hora.

Las ochos productoras involucradas confirmaron que con la ayuda de The Boston Center han desarrollado un protocolo específico para cada una y desde ya operan bajo estos lineamientos, puesto que pretenden sentar un precedente en la industria que anime al resto de compañías productoras a acercarse a la iniciativa. Y si bien hay un costo por este trabajo, este pretende ser asequible y ajustarse a los alcances de cada empresa interesada.

“Este trabajo colaborativo permitirá al resto de las productoras acceder al protocolo, su implementación y personalización a un costo mucho menor en el mercado. Buscamos que se haga accesible para la mayor cantidad de producciones que hay en México”, agregó la productora Mariana Félix, también integrante de la colectiva impulsora.

Por su parte, Andrea Foncerrada, presidenta de The Boston Center para la región, explicó que el mencionado protocolo está compuesto por cuatro etapas medulares: Prevención, Atención, Actuación y Resolución de casos. Cada una de ellas, a su vez, está integrada por herramientas y procedimientos específicos. En estas instancias se incluyen, por ejemplo, políticas institucionales individualizadas para cada compañía productora, un programa de capacitación y promoción de la cultura de la denuncia, así como por el acompañamiento de las personas denunciates.

Algunas de las medidas que se implementan para la atención y resolución de casos de acosos u hostigamiento, precisó Alejandra Vázquez, directora de Políticas y Programas de The Boston Center, incluye a las previstas en la Ley Federal del Trabajo: desde la suspensión sin goce de sueldo o la rescisión del contrato, hasta medidas restaurativas, como la toma de talleres para sensibilización de las personas halladas como responsables o advertencias en el caso de que resultar pertinentes para las condiciones del caso.

“Por el momento no existe convenio con una instancia judicial, pero la persona que resulte afectada por algún incidente de violencia o discriminación tiene la total libertad para, si lo desea, a la par de iniciar con el procedimiento de queja en su organización, puede acudir a las instancias competentes a formular la denuncia correspondiente. No se obstruye el procedimiento interno con el que se lleve ante las autoridades”, agregó Alejandra Vázquez.

Aunque la conducta no fuera en el espacio de trabajo:

El protocolo se extiende a lugares fuera del set o espacio de trabajo e incluso a horarios no laborales, en un bar, hotel, un automóvil o una casa, etcétera, siempre y cuando las acciones sucedan entre personas colaboradoras de la organización, actuales o potenciales.

¿Qué conductas abarca?

Violencia: física, laboral, psicológica, sexual, digital y de género.

Discriminación: Por motivos de sexo, orientación sexual, identidad o expresión e género; color de piel, lugar de nacimiento, edad, maternidad, religión o espiritualidad; por motivos de enfermedad, neurodivergencia o discapacidad; ideología política, apariencia física o estatus social.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx