En medio de la impunidad, las agresiones contra periodistas mexicanos se multiplican en lo que va del año, entre ellos cinco comunicadores asesinados a balazos, en plena calle a la luz de día y sin castigo para los responsables. México es considerado por la organización Reporteros Sin Fronteras el tercer país más peligroso del mundo para ejercer después de Siria y Afganistán.