Después del caos y la polémica que causó la orden del presidente Donald Trump que prohíbe entrar a Estados Unidos a personas de Siria, Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán y Yemen, por razones de seguridad vinculadas al terrorismo, varias han sido las reacciones por parte de distintos gremios. Sin embargo, en un análisis sobre la política burocrática en materia de migración de Estados Unidos, el doctor José María Ramos, investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública del Colegio de la Frontera Norte, asegura que hay oportunidades para fortalecer una defensa activa.

Por un lado, esta coyuntura actual amerita profundizar sobre el conocimiento de la política burocrática en materia de migración en el país vecino y ahí hay ciertos déficits; vemos que hay cierto desconocimiento sobre este proceso burocrático que implica la implementación de estas iniciativas por parte del presidente .

Explicó que Trump lo manifestó como candidato electo y posteriormente como presidente: Una de sus prioridades será eliminar actividades de terrorismo, y está bien, aquí el problema es que se están generando acciones que violentan los derechos civiles y democráticos; sin embargo, hay que recordar que, incluso desde el gobierno de Obama, el tema del interés nacional sigue siendo más importante que los derechos civiles y democráticos .

Agregó que esta es una oportunidad de fortalecer una defensa efectiva y no solamente con críticas, sino con acciones muy concretas desde el punto de vista normativo, legal y jurídico. Todos estos países vetados tienen el derecho y espero que lo hagan, de defender sus intereses y sus posibilidades ante instancias legales, lo permite el sistema jurídico y político de Estados Unidos, en este caso deben acudir a las instancias del Congreso para hacer los cabildeos correspondientes .

Una oportunidad para México

Sobre estas nuevas prioridades de la política de seguridad fronteriza de Estados Unidos, el investigador aseguró que dan una oportunidad para que México se fortalezca en este sentido, nuestro país ha colaborado de manera muy eficaz en materia de terrorismo, sobre todo, ha reducido la vulnerabilidad terrorista en el caso de esta frontera, entonces existe un espacio muy importante, ya que la prioridad de Estados Unidos es reducir el extremismo islámico que pueda generar una serie de tensiones tanto en la frontera como en otras partes del país .

Dijo además que viene un momento interesante, pues el secretario de Seguridad Nacional de aquel país es John Francis Kelly, quien ha estado en Sudamérica los últimos 10 años,conoce perfectamente el tema de México y ha trabajado en ayudas humanitarias para grupos vulnerables, por lo tanto y tomando en cuenta la agenda que trae seguridad nacional, también se tiene que gestionar desde México porque sus temas principales son migración, terrorismo, narcotráfico y cruces fronterizos .

Ante este panorama, el especialista en sociología, relaciones internacionales, gobierno y administración pública, explicó que México tiene que generar procesos de gobernanza muy eficaces multinivel para hacer ver al presidente estadounidense los aportes que puede dar México, de la colaboración y, sobre todo, lo que se ha logrado en los últimos 15 años, llamada la frontera del siglo XXI.

Este último término se refiere a un proyecto que ha permitido generar condiciones de seguridad, pero que no inhibe la agilidad en los cruces fronterizos, un indicador de esto es que en el 2001 teníamos aquí en la frontera de Tijuana, que concentra cerca de 60% de los cruces a nivel de toda la frontera, 15 cruces normales; hay 25 filas en general y hasta ocho filas con tarjeta de personas seguras; esto qué refleja, que se fortaleció el control, pero no se dejó de lado la agilización .

La pregunta es, ¿esto seguirá con Trump?, el tema genera algunas dudas, de manera particular yo pensaría que sí, porque en esta dinámica transfronteriza tenemos a cerca de 25% de la población que vive del lado mexicano pero que aporta a la economía de Estados Unidos. Es decir, hay un proceso de crecimiento muy amplio que yo estoy seguro que lo desconoce el equipo cercano a Trump y esperemos que esto no genere tensiones .

Sobre probables expulsiones de mexicanos

Ramos explicó que este efecto de expulsiones masivas no necesariamente se podría esperar cuando menos en los próximos 10 meses debido a la serie de protocolos, por lo que implica la construcción de la política burocrática, además se esperaría una reacción tanto política como legal de las ciudades donde eventualmente serían las redadas por parte de las autoridades migratorias; en tercer punto está el hecho de que en el Congreso, a pesar de que tiene mayoría republicana, algunos comités tienen cierta influencia del partido demócrata.

Por estas razones en el corto plazo va a ser muy difícil una expulsión masiva como se vio de alguna manera del 2010 al 2013 con Obama, cuando se expulsaron entre 150,000 y 200,000 personas. Ahí lo que sucedió, y por eso el impacto no fue tanto, es que las acciones se dieron bajo determinados protocolos entre ambos países .

Comentó que estos hechos, aun así, no deben generar confianza plena en nuestras autoridades y deben tener planes de acción inmediatos, como el reforzamiento de consulados, éstos siempre han tenido limitaciones, ya se ha anunciado que va a haber recursos, aquí el tema es que efectivamente los consulados hagan una defensa eficaz de investigar y apoyar legalmente, algo que no ha pasado .

El también docente aseguró que muchos seminarios y colaboraciones se están dando desde la parte académica para encontrar estrategias y fortalecer la investigación con redes tanto nacionales como extranjeras.

nelly.toche@eleconomista.mx