En un teatro tan bonito, cualquiera toca bien dijo Paco de Lucía con un exceso de modestia la primera vez que tocó en el Palacio de Bellas Artes, hará unos 25 años.

Pero lo cierto es que a lo largo de su carrera, Paco quien murió el martes en Cancún de un infarto al miocardio demostró que él tocaba bien no sólo en cualquier teatro, bonito o feo, estudio de grabación, set de filmación o, desde luego, tablao, sino en cualquier género musical que decidiera abordar e incorporar al flamenco que traía en lo más profundo de su ADN.

Y es que Paco de Lucía era, hasta la noche del martes, el mejor guitarrista que había. No el más virtuoso ni el más rápido ni el más diverso; no, el mejor. Sin más, y no es exageración.

Cuando le entregaron el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en el 2004, el acta del jurado decía: Todo cuanto puede expresarse con las seis cuerdas de la guitarra está en sus manos , y tal vez ellos sí exageraron. Hay otros guitarristas capaces de expresar cosas que Paco no quiso o, incluso, tal vez no podía.

Paco era el mejor y el más admirable no porque lo hiciera todo con la guitarra, sino porque mostró que era posible aspirar a hacerlo todo y a hacerlo más que bien apasionada y auténticamente.

Desde su profunda raíz flamenca, Francisco Sánchez Gómez, el hijo de Lucía Gómez La Portuguesa incorporó a su arte guitarrístico influencias de jazz, música clásica, bossa nova y otros géneros. Y basta escuchar unas notas de Friday Night in San Francisco (1981), grabado con los jazzistas Al Di Meola y John McLaughlin; de Dos guitarras flamencas por América Latina, grabado con su hermano Ramón de Algeciras, o de Paco de Lucía toca a Manuel de Falla para captar que este guitarrista sabía incorporar, más que el estilo, la pasión y la fuerza flamencas a cualquier pedazo de música que le cayera entre manos.

Nos quedan ésos y muchos más discos (grabó unos 30, entre los que no hay que olvidar los que hizo con el Camarón de la Isla). Pero no hay que olvidar que ni los más sofisticados aparatos de grabación podían captar la emoción incomparable de escuchar a Paco de Lucía tocar en vivo.

MÁS QUE MAGIA

A propósito de su último concierto en México, en octubre del 2013 en el Auditorio Nacional, escribí en estas páginas lo siguiente:

Cuando los reseñistas no sabemos cómo describir la emoción que nos embarga ante una obra de arte ni, mucho menos, cómo le hizo el músico o el artista para producirla, decimos que hubo o se hizo magia.

Pero la magia tiene trucos y todos los sabemos. No es cierto, no es verdad que tal cosa o persona desapareciera, está escondida. El flamenco es un arte tan crudo que no puede darse el lujo de hacer trucos, de no ser auténtico y genuino, de no ser totalmente verdadero .

Así fue siempre Paco, de manera que en sus conciertos, más que magia, uno obtenía prodigios y hasta milagros.

NO CREÍA EN EL GENIO

Pero tal prodigio artístico no era nada más la expresión de su ADN. Ana Cuenca, de la agencia AFP, cuenta que a De Lucía le gustaba recordar que debía su carrera a su padre, Francisco Sánchez, un cantante de flamenco desconocido.

Los gitanos son mejores porque escuchan la música desde que nacen. Si no hubiese nacido en la casa de mi padre, yo no sería nadie hoy. No creo en el genio espontáneo. Mi padre me obligó a tocar la guitarra desde que era niño , cita Cuenca del libro Paco de Lucía. Una nueva tradición para la guitarra flamenca.

La leyenda decía que su padre lo ataba a la pata de la cama para forzarlo a practicar. No era así, era más psicológico. Me preguntaba, ‘¿durante cuánto tiempo has trabajado?’ Yo le respondía ‘10 ó 12 horas’ y veía su cara de felicidad .

Pero Paco sabía que la música es una actividad colectiva. A quienes querían imitarlo les decía que no se puede tocar la guitarra flamenca si no se pasa por los tablaos y se sigue a los cantaores y las palmas.

Y él empezó a tocar en tablaos a los 12 con su hermano Pepe como Los chiquitos de Algeciras; a los 15 años ya colaboraba en grabaciones de discos en Madrid y a los 17 hizo su primer álbum. Después cambió definitivamente y para siempre el mundo de la música.

Twitter: @manuelino_