El hobbit antes de película es una novela fantástica del filólogo y escritor John Ronald Reuel Tolkien y fue escrita desde finales de 1920 hasta principios de la década de 1930.

Sólo tenía por objetivo divertir a sus hijos pequeños y estaba pensado única y exclusivamente para que amaran la lectura. Su título original fue: The Hobbit, or There and Back Again (algo así como El Hobbit, de ida y vuelta) y cuenta la leyenda que el manuscrito de la obra aún sin acabar rodó por muchas manos y ojos de ida y vuelta y vivió en calidad de préstamo en los cajones de muchos escritorios.

Finalmente -porque igual sí existe un Dios que se ocupa de todo-, el manuscrito acabó en manos de un importante personaje de la editorial George Allen & Unwin (respecto de la divinidad, Tolkien solía decir: Si no crees en Dios, la cuestión ¿cuál es el propósito de la vida? resulta incontestable. ¿A qué dirección mandarás la pregunta? ). Los editores le dijeron a Tolkien que estaban dispuestos a publicar su obra con la condición de que completara tal manuscrito de inmediato. Por fin El hobbit fue publicada el 21 de septiembre de 1937 en Reino Unido.

Tolkien, nacido 3 de enero de 1892 en el seno de una familia inglesa que vivía en Sudáfrica, fue picado por una tarántula de niño. El hecho le causó dolor y hartas molestias pero en su vida fue providencial. Hubo de trasladarse a Inglaterra en 1895 por la necesidad terapéutica de huir del sol, las alimañas y los calores y pudo asistir a la escuela. A la muerte de su padre, toda la familia se trasladó a la casa de sus abuelos maternos en Birmingham donde su madre le inculcó gran amor por la naturaleza ( Si usted quiere saber de verdad en qué se basa la Tierra Media -le contestó Tolkien a un reportero en entrevista- le diré que en mi asombro y deleite ante la tierra tal como es, particularmente, la tierra natural ).

Su educación en el King Edward’s School y el Exeter College le despertaron gran interés por la composición, el origen de las palabras y la literatura toda ( Creo que lo que llaman cuentos de hadas es una de las formas más grandes que ha dado la literatura, asociada erróneamente con la niñez , escribió Tolkien en uno de sus diarios).

Después de la Primera Guerra fue profesor de Lengua Inglesa en la Universidad de Leeds y se dedicó a escribir sin prisa pero sin pausa. El hobbit fue la primera obra que exploró su universo mitológico, que acabaría por definirse con El Señor de los Anillos y El silmarillion. Una obra completa, complicada, épica, casi el principio de una teogonía -y siempre en tres partes-, muchos personajes se pierden en las distintas tierras y los tiempos.

Pero, para que se ubique –y se explique por qué El hobbit es una precuela- su historia se sitúa en el año 2941 de la Tercera Edad del Sol.

Dice la edición infantil en castellano: Bilbo Bolsón es como cualquier hobbit: no mide más de metro y medio, vive pacíficamente en la Comarca, y su máxima aspiración es disfrutar de los placeres sencillos de la vida, comer bien, pasear y charlar con los amigos.

Pero una soleada mañana, Bilbo recibe la inesperada visita de Gandalf, el mago de larga barba gris y alto sombrero, y trece enanos, lo que cambiará su vida para siempre. Para eso tendrán que superar muchísimos peligros y toda clase de aventuras que Bilbo jamás hubiera podido ni imaginar y que lo convertirán en el hobbit más famoso del mundo. Lo que Bilbo no sabe es que el anillo que encontró en el camino será el principio de otra gran aventura... la del Señor de los Anillos.

Nosotros sí sabemos. En 1954 y 1955 Tolkien concluyó la trilogía compuesta por La comunidad del anillo, Las dos torres y El retorno del rey. Pero ya no pudo ver, como el mundo entero, sus libros convertidos en películas.

La de El hobbit ya viene y dicen que será la primera de otra trilogía. Todo fuera como eso, hubiera dicho Tolkien, que ya sabía que los cánones de la narrativa en cualquier medio son completamente diferentes, y el fracaso de las películas recae a menudo en la exageración y la intrusión de injustificadas materias poco conectadas al asunto original. ¿Será?