El Observatorio Astronómico Nacional de San Pedro Mártir (OAN-SPM), en Baja California, sustituirá el diésel para iluminarse y la pequeña antena de microondas que le provee de Internet limitado, por una línea eléctrica de media tensión y otra de fibra óptica con un costo de 100 millones de pesos.

Tendremos mejor servicio y disposición de energía eléctrica…Sin duda, las comunicaciones se van a transformar dramáticamente por la fibra óptica , aseguró en entrevista el investigador canadiense Michael Richer, jefe del OAN-SPM.

El astrónomo explicó que a la fecha contratan a una compañía especializada para que les lleve el diésel, lo cual ha representado desde siempre un riesgo para el Parque Nacional Sierra de San Pedro Mártir.

De acuerdo con un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), del costo del proyecto, de aproximadamente 100 millones de pesos, la mitad, lo cubrirá la UNAM en efectivo y especie, a través de capacitación para el personal de la Comisión Federal de Electricidad (CFE); el resto será aportación de la misma Comisión.

El OAN-SPM tiene más de 40 años de desarrollo; cuenta actualmente con tres telescopios, cuyos diámetros son 2.1 m, 1.5 m y 0.84 m. Aunque la historia del Observatorio se remonta a la década de 1960, es en 1971 cuando inician las actividades profesionales en este sitio, con la instalación de los telescopios de 1.5 m y de 84 cm. El telescopio de 2.1 m se inauguró en 1979.

Aunque algunas voces aseguran que el OAN ha quedado rezagado en tecnología, Michael Richer indicó que el impulso que recibirá la institución para mejorar la conectividad es un pequeño paso para luego dar otros más grandes como la conformación de un consorcio para la construcción de un telescopio de 6.5 m, el cual tiene un costo aproximado de 50 millones de dólares sin considerar la instrumentación asociada .

La inversión que harán la UNAM y la CFE es una prioridad que ha arrastrado el OAN desde hace cuatro años. El acuerdo para que el sitio cuente con luz regular y mejores servicios de telecomunicaciones se logró apenas en octubre del 2012, pero en este año se espera trazar la ruta de instalación, luego conseguir los manifiestos de Impacto Ambiental, después los permisos municipales y, finalmente, en el 2014, iniciar las obras correspondientes.

El investigador Michael Richer dijo que los aproximadamente 350 astrónomos que visitan el OAN anualmente serán beneficiados con las mejoras a este centro de investigación y que, por ahora, queda pendiente resolver algunas cuestiones de seguridad del personal, cosas que tienen que ver con el acceso al OAN en temporada invernal.

Desde 1979, el OAN no había tenido inversión para nuevos equipos de observación celeste. Esta inercia se rompió con una inversión aproximada de 13 millones de dólares para el proyecto TAOS-II (sigla en inglés de Transneptunian Automated Occultation Survey, o Censo Automatizado de Ocultaciones Transneptunianas), que aún está inconcluso, el cual ofrecerá nuevos datos sobre el origen del Sistema Solar.

Según un comunicado de la UNAM, TAOS-II es un proyecto que comprende tres telescopios robóticos de 1.3 m de diámetro a cargo de la Academia Sinica de Taiwán, el Centro para la Astrofísica de la Universidad de Harvard y el Instituto de Astronomía de la UNAM.

Siempre estamos en búsqueda de nuevos proyectos de investigación, el TAOS-II es uno de ellos, con telescopios modestos que esperamos que se instalen en el Observatorio en un futuro cercano y así seguir dando pasos para formar un centro de investigación más grande y con más herramientas para los investigadores, concluyó Richer.