El proyecto dirigido por la doctora Claudia Pérez Cruz, investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), resultó ganador de la Convocatoria de la Biocodex Microbiota Foundation (BMF). La galardonada  explicó a El Economista que están tratando de entender qué papel tendría la microbiota intestinal sobre la incidencia de Alzheimer en mujeres, “sucede que tenemos mayor incidencia y propensión a presentar esta enfermedad a partir de los 55 años, hasta el 70% de los casos llegan a ser mujeres”.

Anteriormente, se tenía la noción de que la enfermedad de Alzheimer estaba restringida al cerebro, sin embargo, se ha venido dilucidando que se empieza a gestar décadas antes de que se manifieste un daño cognitivo como tal. Incluso décadas antes del diagnóstico clínico de la enfermedad, se pueden empezar a ver cambios periféricos, entre los que se encuentran las alteraciones de la microbiota.

La especialista dijo que ella y su equipo están muy contentos porque gracias a este premio podrán llevar a cabo su protocolo, “en general es difícil conseguir recursos para hacer ciencia, particularmente en México es más complicado porque no hay tantas instituciones como la Microbiota Foundation, son contados los apoyos y hay que estar compitiendo, esta noticia nos da esperanzas de lograr información y recolección de datos importantes que sirvan en un futuro cercano”.

El papel de la microbiota y la incidencia de Alzheimer

En años recientes se ha propuesto que el declive en las hormonas que pasa durante la menopausia y posterior a ella, pudiera estar relacionado con la propensión a la enfermedad.

En un estudio preclínico se logró ver que en ratonas transgénicas había una microbiota intestinal distinta que en ratonas control y esto estaba relacionado con las alteraciones en los niveles de las hormonas y la cognición, “en este protocolo preliminar, cuando les dábamos una alimentación determinada que fomentaba el crecimiento de algunas bacterias la disbiosis (alteración) se mejoró y mejoraron los niveles hormonales y la cognición. Con esto queda claro para nosotros la relación entre la microbiota, las hormonas y la cognición”.

Así el grupo de investigación pensó que sería muy interesante poder ver si esto mismo sucede en mujeres por lo que se propuso un protocolo en el que a través del Instituto de Neurología se analizará en una cohorte con mujeres y si es que su microbiota es distinta que las mujeres que no tienen Alzheimer, se requerirán además de expertos en medición de hormonas en alteraciones neurológicas y en microbiota.

La especialista explicó que  investigación de este nivel es necesaria porque en la neurociencia en particular no hay modelos 100% que asemejen lo que pasa en un cerebro humano, aun así, los modelos transgénicos aportan información importante porque modificamos una variable de la patología. “La propuesta es poder hacer un paralelismo entre lo que vemos en un modelo preclínico, lo que podemos modificar, tratar y dilucidar a mayor detalle”.

La doctora Pérez Cruz  concluye que la microbiota intestinal es un modelo muy complejo, son millones de bacterias y no es tan fácil modularlas, sin embargo se ha visto que la alimentación la modifica de un día a otro, “si comemos demasiada azúcar un día la microbiota se comportará diferente al día siguiente, en este sentido se quiere revisar si ciertos alimentos pudieran mantener una microbiota estable con funciones protectoras para las mujeres, que se ayudarán a mantener los niveles hormonales en niveles fisiológicos y evitar el desarrollo de demencias”.

Recordó que en muchas enfermedades la microbiota es un factor más, difícilmente puede ser el único, como en el caso del Alzheimer, pero el estudio de la microbiota se puede modular con la dieta y esto lo vuelve muy prometedor.

Acerca de: 

La microbiota humana corresponde al conjunto de microorganismos que han colonizado el cuerpo y con los que cohabita: principalmente bacterias, pero también virus, hongos, levaduras y protozoos. Su composición difiere según las superficies colonizadas: distinguimos la microbiota cutánea, la microbiota vaginal, la microbiota urinaria, la microbiota respiratoria, la microbiota ORL y la microbiota intestinal, que anteriormente se denominaba flora intestinal y es la más importante con diferencia con sus100 billones de gérmenes.

nelly.toche@eleconomista.mx