En 2010 la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), publicaron la Estrategia Nacional sobre Especies Invasoras (ENEI) en México. Derivado de ello se buscó crear un proyecto que diera sentido a lo publicado en este documento. Así en 2012 se comenzó un nuevo proyecto, con una fase preparatoria hasta 2014 y con Fondos iniciales del Foro Mundial para el Medio Ambiente.

Recientemente este extenso equipo de trabajo presentó sus logros en un encuentro sobre los avances de su implementación. 140 expertos de 45 instituciones, coordinados por la Conabio y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD), se dieron cita en este evento de talla internacional.

“Fue un proceso largo, pero ya armado el proyecto y contactado a las instituciones con atribuciones, comenzaron las acciones. Este es un proyecto transversal, inédito, que en su momento logró reunir a la Conafor, Semarnat, Conanp, Inecc, Conapesca, Inapesca, Semar, entre otras instituciones. Además, se involucró a la academia y asociaciones civiles”, comenta en entrevista Georgia Born-Schmidt, coordinadora de la estrategia.

La línea de acción que hoy pone a México en un lugar destacado sobre el tema se trabajó en dos componentes. Uno a nivel nacional para la generación de información (con registros, observaciones, mapas, análisis de riesgo, valoraciones rápidas) que resultó ser evaluada como altamente satisfactoria, y que representa datos de primera mano para los tomadores de decisiones.

Y otro a nivel piloto, donde se trabajó en 15 Áreas Naturales Protegidas, seis grupos de islas y nueve en el continente.

Hasta hace poco la magnitud de los daños por especies invasoras no había podido ser estudiada y valorada en toda su dimensión, aunque aún falta mucho, pues hay que actualizar la lista constantemente y mejorarla. “Ahora sí México cuenta con una primera lista de especies exóticas invasoras”, explica la especialista.

Los retos continúan, pues hasta la fecha esta lista no es legalmente vinculante, es decir, aún no sirve como instrumento legal para poder actuar e impedir importaciones, sin embargo, esto ha llevado a una colaboración más estrecha con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

La maestra Born-Schmidt platica que también se trabajó con el sector productivo, sobre todo con productores de especies ornamentales, para generar capacitaciones y medidas de seguridad que logren cambiar la conciencia.  

“Había mucha desconfianza hacia el gobierno, pero poco a poco hemos logrado establecer esta relación de trabajo de confianza, pues pensaron que íbamos a prohibirles todo, pero en realidad sabemos que la producción de peces ornamentales es una fuente de ingreso muy importante en el área rural, la idea era trabajar en conjunto para ver cómo producir peces ornamentales sin escapes”.

Asegura que la comunicación efectiva es la clave para conseguir la participación de todos los sectores de la sociedad en la prevención de la introducción de las especies invasoras.

Ejemplos de acciones

Muchas de las extinciones de aves en islas han sido resultado directo de la introducción de vertebrados exóticos. En las islas de México, 12% de las aves endémicas y 20% de los mamíferos endémicos se han extinguido a causa de las especies introducidas. Por ejemplo, los gatos ferales en los ecosistemas insulares han causado la extinción de al menos diez roedores endémicos del noroeste.

Tras cinco años de llevar a cabo acciones conjuntas en las Áreas Naturales Insulares de México, a través de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y el Grupo de Ecología y Conservación de Islas (GECI), se logró con éxito 60 erradicaciones de mamíferos invasores en 39 islas mexicanas, beneficiando a numerosas especies endémicas.

La maestra Born-Schmidt, asegura que estos días de encuentro han sido enriquecedores y han surgido nuevas posibilidades de colaboración, “hubo presencia incluso de la Secretaría de Salud, que aún no formaba parte del proyecto, ahora buscamos acciones conjuntas”.

“Cuando hablamos de especies con impacto a la salud humana, como perros ferales, es más fácil que la gente sea empática con el tema, pero cuando son especies de mascotas que son queridas como pericos o gatos, es mucho más difícil de hacer entender la necesidad de controlarlos o erradicarlos”, reflexionó Born-Schmidt. 

Para esto, dijo, es muy importante la divulgación del por qué se hace lo que se hace y mostrar los impactos positivos que estos tipos de control tienen para las especies nativas, por ejemplo, cuando se erradican cabras en la isla Espíritu Santo, es porque se están comiendo la vegetación endémica que lleva a la erosión del suelo.

“Hay mucho por hacer y se requiere también de la participación ciudadana y el sector privado, se pusieron las semillas, pero ahora hay que darle seguimiento”, concluyó.

abr