Un total de 220 joyas prehispánicas y coloniales que dan cuenta de la vida del último jerarca de México-Tenochtitlan, entre ellas, el monolito de grandes dimensiones de la diosa de la Tierra, Tlaltecuhtli, integran la muestra 'Moctezuma II. Tiempo y destino de un gobernante', que se inaugurará esta noche y permanecerá hasta inicios de 2011.

La exposición, en la que brillará la exhibición por primera vez del monolito hallado hace cuatro años, ofrece un recorrido por el imperio y la vida del último tlatoani mexica: Moctezuma II, y da cuenta del enfrentamiento del gobernante prehispánico con los conquistadores españoles y su polémica muerte.

A diferencia de la muestra que recorrió varios museos europeos (en Francia, Gran Bretaña y Alemania), ésta incluye 98 piezas procedentes de las ofrendas halladas en el predio Las Ajaracas, en torno de la diosa Tlaltecuhtli, incluido el gran monolito, que el público podrá admirar por vez primera.

Para el arqueólogo Eduardo Matos, curador de la muestra junto con Leonardo López Luján, aclaró que no se trata de una exposición sobre la biografía de Moctezuma, sino del momento histórico que le tocó vivir.

Piezas de los periodos prehispánico y colonial, que resguarda el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), conforman la muestra máscaras de madera, cuchillos de pedernal, textiles, figuras de papel amate, flautas de cerámica, ornamentos de oro y objetos que fueron únicamente utilizados por la clase gobernante.

Además de piezas monolíticas y la reproducción de tres códices, que en conjunto brindan un viaje en el tiempo para mostrar la vida, época y destino del tlatoani que le tocó encarar a los conquistadores españoles.

De esta manera, a través de siete módulos se hace un recorrido cronológico que va desde la fundación de Tenochtitlan, en el siglo XII, y el gobierno de los ocho tlatoanis que antecedieron a Moctezuma II, desde el reinado de Acamapichtli (1375-1395) hasta Ahuizotl (1486-1502).

También, del ascenso al trono de este último jerarca y la expansión del imperio tenochca, hasta el encuentro con los conquistadores españoles y la caída de la Gran Tenochtitlan.

Entre las piezas destacadas se encuentran las esculturas Teocalli de la Guerra Sagrada, en la que se aprecia el símbolo de la fundación de Tenochtitlan: el águila parada sobre el nopal.

P<strong>iedra dedicatoria del Templo Mayor, tallada en diorita verde por sus cinco caras, y el Corazón de piedra verde, pieza asociada con la fundación de la ciudad mexica.

Asimismo, se incluye el Disco de oro (tezcacuitlapilli), el emblemático Retrato de Moctezuma II, proveniente de la Colección Maillé, y el Códice Moctezuma, proveniente del Museo Regional Cuauhnáhuac, en Morelos.

La exhibición cuenta también con una sección dedica a Tlaltecuhtli, donde sobresale la presentación por primera vez del monolito de esta deidad que fue hallada en octubre de 2006 y cuyo peso asciende a 12 toneladas.

De acuerdo con la cronología planteada por el arqueólogo Eduardo Matos, esta obra escultórica fue mandada a hacer en 1502 por el propio Moctezuma II.

Por su parte, el también coordinador de los trabajo en el Templo Mayor, será la primera vez que este monolito se exhibirá al público tras un largo periodo de trabajos de limpieza, restauración y conservación de la obra.

El historiador detalló que esta deidad fue encontrada el 2 de octubre de 2006 en el predio de la Casa de las Ajaracas, a un costado del Templo Mayor.

Explicó que la pieza de 12.5 toneladas tiene elementos únicos, como son cráneos en codos y rodillas, lo mismo que banderas de papel en el pelo que simbolizan la muerte y el sacrificio.

Indicó que la pieza corresponde a la séptima etapa constructiva del Templo Mayor, de 1502 a 1521; se encontró en su posición original, que ocupó entre el Templo Mayor y el tzompantli.

Abundó que la piedra colosal contiene fechas calendáricas en una garra de la diosa que corresponde a la fecha 10-conejo, que hace alusión al año en que Ahuizotl murió.

La piedra con la imagen de la diosa de la Tierra, cuyas dimensiones son de 4.17 de alto por 3.62 de ancho y 38 centímetros de espesor, fue traída de un yacimiento de entre nueve y 13 kilómetros de lo que fuera la isla de la Gran Tenochtitlan.

'Es una deidad mitad animal y mitad humano, es femenina, pues en vez de manos tiene pies y tiene garras; en tanto su cuerpo muestra que tiene una anatomía humana. Su cabello es rizado, el cual representa el cabello del inframundo, de la muerte, del terror', señaló.

Detalló que en su vientre, donde presenta un gran agujero, se hallaba un personaje esculpido, posiblemente un gobernante prehispánico o bien una divinidad.

Asimismo, señaló que entre 1502 y 1520, antes de la llegada de Cortés, la colosal piedra fue quebrada.

Una de las piezas más representativas de esta sección es la Piedra dedicatoria del Templo Mayor, escultura tallada en diorita verde por sus cinco caras y en cuya parte superior muestra a Tizoc y a Ahuizotl, séptimo y octavo tlatoanis, respectivamente.

También, se presenta la escultura Corazón de piedra verde, que de acuerdo con la cosmogonía del México prehispánico, el corazón era un órgano vital que contenía la energía para alimentar a los dioses, en particular a los asociados con el Sol.

Otra joya documental que también se exhibe en este apartado es el Códice Moctezuma, proveniente del Museo Regional Cuauhnáhuac, en Morelos, que muestra la captura del último gobernante de Tenochtitlan y la destrucción del Templo Mayor.

El Monumento a Tláloc, dios de la lluvia, y una olla de cerámica policromada con la representación en relieve de esta misma deidad, así como cuchillos de sacrificio, son otras piezas sobresalientes.

Cabe mencionar que la mayoría de las piezas proceden de museos del INAH, como los nacionales de Historia 'Castillo de Chapultepec', y de Antropología; y del Templo Mayor, además de colecciones particulares.