En 1943, a finales de la Segunda ?Guerra Mundial, las primeras mujeres matemáticas de raza negra comenzarían a engrosar las filas del ?Comité Asesor Nacional de Aeronáutica (NACA, por sus siglas en inglés, ahora NASA), convirtiéndose en piedra angular de la aviación y la carrera espacial en aquel país, donde la segregación racial estaba institucionalizada y donde los beneficios de la democracia eran para unos cuantos.

La escritora Margot Lee Shetterley se dio cuenta de esto y pensó que era una historia digna de contarse. Ella, también de raza negra y rodeada de profesionistas y científicos prominentes, había crecido dando por sentado que siempre había sido así, hasta que conoció a una de las primeras mujeres de color que habían trabajado en la sala oeste de computación de las instalaciones de Langley, en el estado de Virginia.

La fascinante historia de estas mujeres quedó plasmada en el libro de no ficción Talentos ocultos, que inspiró la cinta homónima estelarizada por ?Taraji P. Henson, Octavia Spencer, ?Janelle Moane y Kevin Costner.

El texto de Shetterley es un reportaje de fondo sobre Dorothy Vaughan, Mary Jackson, Katherine Johnson y Christen Darden, donde se habla sobre su carrera, sus condiciones de vida y del contexto social y político que las rodeaba (en la cinta sólo nos hablan de tres y nos muestran una versión ?ficcionada); si en esas épocas la situación para una mujer que deseaba perseguir una carrera era complicada, más para una mujer de color.

Talentos ocultos es la historia de un grupo minoritario y su lucha por ser mejores profesionistas y mejores seres humanos para romper estereotipos y encontrar reconocimiento y poder mostrarle a su país que no eran ciudadanos de segunda clase, que ellas también querían un lugar digno en aquella sociedad democrática; un grupo minoritario que se esforzaba más que el resto de la sociedad para que se le reconociera poco.

El libro de Shetterley revisa un poco la historia de los derechos civiles de los afroamericanos, de la situación social y política, y de la industria aereoespacial de Estados Unidos, para que podamos entender en su totalidad la vida y obra de estas mujeres, cuyas decisiones no fueron fáciles, ya que su labor implicaba, no sólo la lucha por la igualdad de raza, sino también por la igualdad de género.

Talentos ocultos es al mismo tiempo una clase de historia y una lección de vida, pero más que anda, una historia que nos hace ver los avances y carencias que existen en la sociedad sobre los temas de raza y equidad de género, pero también es una historia inspiradora y de empoderamiento, de esas que en nuestra cultura hacen falta más allá de toda raza y género.

Hace una semana se dio la noticia de que un mexicano había sido elegido para una misión a Marte. Se trata de Yair Israel Piña López, estudiante de la UNAM, quien en octubre del año pasado se había convertido en el primer mexicano y el más joven en ser seleccionado como estudiante investigador de la NASA por su desarrollo de un detector de radiación.

Puedo apostar que no hay nadie pensando siquiera en la posibilidad de que escribir un libro o hacer una película sobre este joven pudiera ser una historia digna de contarse, en un país lleno de carencias y rezagos; pudiera pensarse que la aparición de Yair es casi un milagro. Es probable que a mediano plazo sigamos viendo narco novelas, películas sosas y huecas dirigidas a la clase media, libros de autoayuda o novelas que exponen el mundo interior de un escritor que sólo interesa a él y quizá a sus amigos.

Talentos ocultos (Harper Collins) es un libro altamente recomendable, de lectura ágil (las 430 páginas sólo apantallan) y enriquecedora.

@faustoponce