Justo es “el criollito”. Así le dicen sus papás, españoles exiliados en México que lo tuvieron tarde, en la cincuentena, un accidente. Justo es un estereotipo de estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras —o Filosofía y yerbas, su nombre de cariño—. Viste de pana, fuma mota, tiene un léxico cuidado y es de lo más pedante. Un neurótico más.

Arturo huyó de la periferia de la Ciudad de México, de una familia de chorromil hijos que se dedicaba a criar puercos. Fue un niño de mocos pegados y lodo en los zapatos, un hijo sabrá-dios-de-quién. Escapó en el arte. Se volvió el niño bonito de la escena plástica. Un día su madre muere. De regreso al origen, se da cuenta que por más depiladas que estén sus cejas siempre será el niño de los puercos. Otro neurótico.

Periodistas, anticuarios, profesores, los personajes de Juan Coronel Rivera son variopintos, pero todos tienen en común sus máscaras.

Todos usamos máscaras, para bien y para mal. Las máscaras nos las pone el deseo. Del origen nunca escapamos. De eso va el libro de relatos Neuróticos y otras tripas (Talamontes), de Juan Coronel Rivera, de las zancadillas que nos pone la vida y que descubrimos, estúpidamente, que nos pusimos a nosotros mismos. Ah, la mente es una coladera de agua puerca. Y ahí entre los deshechos, vamos.

Juan Coronel Rivera, fotógrafo, curador, poeta, historiador de arte, se siente muy cómodo, según él mismo, haciendo literatura. Se nota en los cuentos que conforman Neuróticos y otras tripas. Fluyen con alegría. Los personajes, basándose en sus equívocos y decisiones supuestamente libres, acaban en lugares que corren en sentido contrario al que querían que marchara su vida.

Lo mejor de estos cuentos no es sólo que uno puede espejearse —confesémonos: padre, perdóname porque soy un neurótico con nombre—, verse en esas máscaras de los personajes como Arturo y Justo, sino que las historias no acaban con el punto final. Uno tiene la sensación de que a esos locos los conoce y que están vivos en nuestro entorno cotidiano, pedazos de realidad, no fantasmas, como suele parecer con mucha de la literatura contemporánea.

Neuróticos y otras tripas se presenta la próxima semana, el jueves 19 de abril, a las 19:30 horas, en la librería Otro lugar de la mancha. Los presentadores serán la escritora Bibiana Camacho y el periodista Javier Aranda Luna.

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