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Las horas perdidas: Sino todo lo contrario
Argumentos a favor y otros en contra, este 16 de septiembre no deja de provocarme los mismos sentimientos encontrados que sus predecesores.

Con las celebraciones por el bicentenario encima, mucha gente ha considerado imprescindible opinar si merece o no la pena celebrar la independencia, celebrar lo que sea, o incluso hablar de un auténtico bicentenario.
Otros han rescatado su nacionalismo, su ánimo fiestero, o enarbolado razones históricas, para señalar que el país, y todos los mexicanos debemos de abrazar esta celebración, no sólo como paradigma de nuestra cultura, sino hasta como parte-aguas para motivar al México que todos llevamos dentro.
Argumentos a favor y otros en contra, este 16 de septiembre no deja de provocarme los mismos sentimientos encontrados que sus predecesores. Y es cuando alguien apunta que el grito de Dolores no fue más que el inicio del movimiento insurgente que terminaría con la independencia 11 años más tarde, nunca falta otro argumentando que los mitos fundacionales no sólo son necesarios, sino indispensables en la conformación de las naciones.
Bien pues, sirvan las siguientes razones, escuchadas, recuperadas y hasta imaginadas, como ejercicio e ilustración de mi propio conflicto interno frente al tópico nacional.
Razones para no celebrar
Porque el verdadero bicentenario es hasta el 2021.
Porque como cita León Krauze en su columna de ayer, una simpática alma política pone en su boca el sentir de muchos (no el mío): No voy a festejar porque este es el bicentenario de Calderón y no le voy a hacer el caldo gordo
Porque México nunca ha sido independiente. Falta nada más ver la presencia del imperialismo yanqui y las declaraciones de la Hillary.
Porque me cae gordo Hidalgo y no respaldo nada que inicien los curas.
Porque el gobierno no planeó los festejos como se merecía México, y no estoy para ver sus tristezas.
Porque después de carreteras, calles, concursos, parques temáticos, campañas de radio, y hasta ciclos de cine, si le ponen bicentenario a otra cosa me pego un tiro.
Porque cada año Fiesta Mexicana es más insufrible, y ahora promete ser peor.
Porque Fox echó a perder el grito.
Porque murió el fin de semana Claude Chabrol y es necesario llevar el más riguroso luto.
Porque el grito no se parece nada al que hizo Hidalgo, ni siquiera se hace a la misma hora.
Porque a quién se le ocurre exhumar los huesos de los héroes que nos dieron patria y pasearlos por media ciudad. Bola de morbosos.
Porque el presidente legítimo no va a dar el grito. Porque el presidente legítimo va a dar el grito.
Porque ya deberíamos de haber superado las mentiras de los libros de la SEP de los 70 sobre la historia de México.
Porque el anuncio de Gandhi de Vicente Nario es muy sangrón.
Porque no acabaron el monumento a tiempo, y además va a salir muy caro.
Porque no inaugurarán el parque a tiempo, y también salió muy caro.
Porque va a haber demasiada gente.
Porque Lujambio dijo que con esos miles de millones sí le alcanzaba, como quien hace la lista del súper.
Porque no está el ánimo para festejos.
Porque tengo miedo al narco-terror (aunque no vivo en Juárez o Tamaulipas).
Porque eliminaron a México del mundial.
Porque el conteo de muertos de Milenio me tiene deprimido.
Porque el PRI volvió a prender el subibaja del IVA.
Porque si México no se hubiera independizado ya tendríamos un mundial ganado.
Razones para (sí) celebrar
No se cumplen 200 años todos los días.
Porque las únicas marchas en Reforma van a ser desfiles.
Porque se van a quemar cinco mil millones de pesos (o algo así) en fuegos artificiales, y eso hay que verlo.
Porque Hidalgo es el padre de la patria, y mañana es como su día del padre.
Porque nunca falta gritar Viva México.
Porque el presidente legítimo no va a dar el grito. Porque el presidente legítimo va a dar el grito.
Porque todo mundo va ir.
Porque nos pusimos la verde y no nos la hemos quitado.
Porque nos regalaron el puente más largo del año.
Porque Gritos de Muerte y Libertad es lo mejor que ha hecho Televisa en años.
Porque los cadetes del colegio militar se volaron la barda el 13 con su festejo.
Porque es mi deber patriótico.
Porque hay que respaldar a México.
Porque hay que respaldar al gobierno en su lucha contra la inseguridad.
Porque México merece respeto.
Porque el México invisible merece festejar.
Porque el México visible también merece festejar.
Porque puesta la mesa, no se le dice que no a los elotes.
Porque me da curiosidad ver si el presidente le cambia algo al grito.
Porque también se celebra la vocación nacional para empezar cosas que no sabemos cómo van a acabar.
Porque la protesta de unos criollos rijosos terminó con un país donde todavía da gusto vivir.
Porque en los chistes el mexicano siempre sale ganando.
Porque dentro de veinte años nuestros hijos nos van a preguntar cómo celebramos el bicentenario (y no queremos decir huy, pedimos una pizza y nos dormimos temprano, y es que no había nada que celebrar ).
Finalmente: porque la historia se escribe aunque nos quedemos en casa.
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