Qué actriz tan magnética es Eva Green. Es una de esos intérpretes que todo cinéfilo reconoce pero no sabe su nombre. No importa, cualquier rol en sus manos se vuelve monumental.

Green no es la protagonista de Basada en hechos reales, la nueva cinta de Roman Polanski, pero es casi como si lo fuera. Su presencia conforma toda la película.

Polanski de nuevo se adentra al universo de la literatura como en su The Ghost Writer, pero en este caso lo hace desde el punto de vista de una escritora con bloqueo creativo.

Emmanuelle Seigner es Delphine, una exitosa autora rodeada todo el tiempo de personas que la admiran. Lo que no alcanzan a ver es que Delphine se siente como un fraude, porque no puede producir una novela lo bastante exitosa como para opacar al bestseller por el que todos la admiran.

En una fiesta en su honor Delphine huye a punto del ataque de pánico para encontrarse con Elle (Green), otra admiradora, pero ella seduce a la autora con sus observaciones llenas de ironía e inteligencia.

¿Recuerdan La malvada, o All about Eve, con Bette Davis y Anne Baxter? Es uno de los grandes clásicos de Hollywood en el que una fan se funde con su objeto de admiración hasta llegar a un final destructivo. Es la película que inmortalizó a la Davis y es verdaderamente inolvidable.

Así como en La malvada, en Basada en hechos reales Polanski juega el juego del doble. Vean a Elle camuflarse con Delphine. La sensualidad de la relación entre ambas mujeres es tan tensa que se necesitaría un sable para romperla. Un día Elle llega a vivir su casa de Delphine y la mudanza no le resulta extraña a la escritora: es natural que uno quiera estar siempre con el objeto de su amor, ¿no?

Polanski es un maestro del suspenso. A pesar de que la cinta tenga tintes de algo que ya conocemos, Basada en hechos reales se sostiene muy bien. En gran medida es gracias a la química entre las protagonistas pero también hay que aplaudir el guión impecable de Olivier Assayas.

Assayas, él mismo con una carrera cinematográfica interesante (no hay que perderse su Fantasmas del pasado, estrenada apenas el año pasado), hace lo que quiere con sus personajes, es como si modelara en cera frente a nuestros ojos. Polanski es sólo el vehículo para la depravación de Assayas. Ambas mentes funcionan como parejas de un baile retorcido. Y Eva Green se lleva la película.

En general Basada en hechos reales ha tenido malas críticas y en lo personal sólo me lo puedo explicar como una consecuencia del movimiento #MeToo que, por supuesto, es muy crítico de Polanski, acusado de tener relaciones sexuales con menores. Es difícil separar la obra de su autor y esta crítica confiesa haber tenido mis escrúpulos al ver Basada en hechos reales. Como si fuera a adentrarme en una mente enferma. Pero ya he visto cintas de Polanski y siempre salgo deleitada. Es un autor tan astuto, tan complejo que todo cinéfilo debería al menos verle tres o cinco películas.

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