La pandemia del Covid-19 tiene una particularidad que la distingue de cualquier otra crisis sanitaria que haya azotado al mundo en el pasado. La diferencia es el rol que juegan las redes sociales y el impacto que ellas generan en las personas, asegura la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), potentes plataformas digitales capaces de viralizar en segundos, y en todas partes del mundo, información valiosa, pero también argumentos falsos que amenazan a la población.

El mundo hoy padece otro contagio: la infodemia, es decir, la primera epidemia de información en tiempo real, que modifica la conducta de quienes la contraen. Esta situación también deteriora la salud porque se viraliza el miedo, explican expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Raúl Trejo Delarbre, del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS), explica que los engaños y noticias falsas siempre prosperan en circunstancias de temor, porque las crisis arrojan lo mejor y lo peor de la sociedad: “En muchos sentidos las redes digitales no nos enlazan, sino que acentúan nuestro aislamiento. Además, aunque no es claro qué tan vulnerables somos, ni sabemos el alcance que tendrá el virus, lo cierto es que la epidemia de información afecta más a los que menos tienen. La naturaleza nos recuerda nuestra fragilidad”.

Por otro lado, Verónica Montes de Oca, especialista en demografía, expuso que la pobreza y desigualdad son elementos centrales para ser más vulnerables ante la desinformación y el virus: “60% de la población económicamente activa en México labora en el sector informal, y si no trabaja no tiene ingresos y es mucho más vulnerable a la desprotección por parte del Estado, por lo que tenemos que repensar nuestra solidaridad, sororidad y relaciones cotidianas”.

Al respecto, Delarbre manifestó que es difícil hacer el balance de una situación que cambia todos los días. Por lo pronto, “aprendemos nuevas formas de convivencia y de tolerancia”, y recordó que no basta con la acción del Estado, “estamos aprendiendo que el Estado y la sociedad no están separados”.

UNESCO presenta portal en contra de la desinformación

La UNESCO, como organización promotora de la libertad de expresión y el acceso a la información de calidad basada en evidencia, en alianza con el PNUD, lanzó una serie de contenidos digitales con recomendaciones para que los ciudadanos verifiquen los contenidos que consumen durante la pandemia.

La solidaridad y el cuidado de los demás no significa solamente cumplir con las normas sanitarias sugeridas por las autoridades de cada país, aseguran. “La responsabilidad cívica y la garantía al acceso a la información supone, para esta institución, cuidar la información de calidad e impulsar los hábitos que protegen el prudente tráfico de datos en el mundo digital”.

Mantener la calma frente al bombardeo informativo, ser cauteloso y amplificar aquellos contenidos que están verificados por fuentes confiables de información es el consejo de la Organización. (Con información de la DGCS de la UNAM y la UNESCO)

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