A pesar de su alto costo y tema especializado, la 'Nueva Gramática de la Lengua Española' es el libro más vendido actualmente en Estados Unidos, nación donde, hasta hoy, se han desplazado 50,000 ejemplares, superando obras de Octavio Paz, Nobel de Literatura, Carlos Fuentes y Sor Juana.

Así lo informó en entrevista el director de Siglo XXI Editores y académico de la lengua española, Jaime Labastida, quien recapituló al subrayar que la obra se gestó luego de 11 años de intenso trabajo de las comisiones interdisciplinarias, e interacadémicas, que involucraron a las 22 Academias del idioma español.

Dijo que la anterior versión de la Gramática Oficial de la Lengua Española fue publicada en 1931. 'Hacía 80 años no existía una nueva Gramática Oficial', subrayó Labastida, al advertir que a diferencia de aquella, hecha por la Real Academia Española sola, 'ésta fue elaborada por las 22 academias hermanas'.

El entrevistado ponderó los aportes de México en todo el proceso creativo de esta obra monumental. 'La participación mexicana en este procedimiento inició en el 1951 cuando convocó, a instancias del entonces presidente Miguel Alemán Valdez, al Primer Congreso de las Academias de la Lengua Española'.

La primera consecuencia del Congreso fue la feliz fundación de la Asociación de Academias de la Lengua Española, que aún funciona.

Ese impulso que dio México deber ser motivo de gran satisfacción para todos los mexicanos, pues sentó las bases para que desde entonces las decisiones se tomaran por consenso', precisó.

Explicó que antes de eso, las decisiones las tomaba la Real Academia de la Lengua Española y que ahora, a esa institución se le admira y respeta 'como a una hermana mayor', en tanto que las academias asociadas se ven, trabajan y producen armoniosamente, como un grupo de hermanas de menor edad.

Ahora, dijo, no es el caso de contrastar las formas de uso, las estructuras y la morfología del español peninsular con el resto de las formas de hablar en el mundo, 'sino que es una gramática panhispánica y esa característica, nunca la había tenido una Gramática; eso se debe a la convocatoria hecha por México'.

Lo anterior trajo beneficios para el español y sus hablantes.

Ahora, en lugar de que se diga que lo correcto es lo peninsular, y aún más lo madrileño, lo correcto es la forma como cada quien habla; los argentinos tienen un dialecto propio que difiere del nicaraguense, del mexicano, del argentinoà'.

Incluso, citó que los mexicanos no tenemos el mismo dialecto porque en el norte no se habla igual que en el altiplano y en el sur no se habla igual que en el centro. 'Hay una norma culta, pero luego, el habla del pueblo es quien hace finalmente la lengua y desarrolla las formas de expresión', concluyó Labastida.