Apenas leí dos páginas de Homero, Ilíada y le hablé a David y le dije: ‘Tenemos que hacer esta obra’ .

Así inició hace tres años el director, dramaturgo y periodista Sergio Zurita su aventura homérica. El David al que refiere es el dramaturgo David Olguín, socio del Teatro El Milagro, donde a partir de este miércoles y durante los 5 miércoles siguientes se leerá Homero, Ilíada de Alessandro Baricco.

La obra de Baricco es una puesta al día de La Ilíada de Homero, escrito específicamente para leerse en voz alta, justo como se hacía en la antigüedad, pero con un ritmo y una duración razonables para el público contemporáneo.

Las estrellas son héroes

Son 21 monólogos, cada uno leído por un actor distinto, en tandas de tres monólogos por día. El elenco impresiona. Está formado, sin duda, por grandes actores ( los sospechosos comunes , los llama Zurita). Como el feo Tersites va Silverio Palacios. Como Agamenón, Joaquín Cosío, quien acaba de ganar un Ariel por su papel del Cochiloco. Juan Carlos Colombo, siempre en las obras de Zurita, es Néstor. Como Helena, Sophie Alexander-Katz. Patroclo es Diego Luna. Y como Aquiles, Daniel Giménez Cacho.

Todos bajo la dirección de Sergio Zurita, en un ejercicio de teatro en atril que lleva consigo todas las resonancias de los ditirambos y de los cantares de gestas de la antigüedad.

¿Fue difícil juntar a tantas estrellas?

La verdad, no. La idea siempre fue convocar a los mejores actores de México; David Olguín está casado con una, la actriz Laura Almela. Uno de los primeros en aceptar fue Daniel Giménez Cacho. Cuando tienes a alguien como él a bordo, todos los demás actores quieren participar. Y con el prestigio de David y del Teatro El Milagro, quién no quiere involucrarse .

Sorprendentemente, más difícil que conseguir a este dream team histriónico fue obtener los derechos del texto.

Al parecer, Baricco es un hombre muy difícil, muy iracundo. Digo, son cosas de chismes, pero es algo que vivieron los de El Milagro, que fueron los que compraron los derechos. Tuvieron muchas dificultades para conseguir su autorización. Pero, bueno, Baricco es un autor brillante, se puede dar ese tipo de desplantes .

En Homero, Ilíada, los dioses desaparecen...

Sí, lo dice el propio Baricco en el prólogo: ‘a cada acción divina, corresponde una acción humana’. También dice, citando no recuerdo a quién, que la novela es la epopeya en un mundo sin los dioses, así todo es narrado en primera persona. Pero 90% de los textos sale del poema original.

Cuando leí a Baricco hablando de la desaparición de los dioses me acordé de ‘Adiós a los dioses’, una canción de Jaime López. Jaime, por supuesto, está en la obra. En todo lo mío siempre está de algún modo .

A Jaime López le toca leer el texto de Demódoco, una especie de juglar: Contar La Ilíada es como cantar un corrido, por eso le toca a Jaime cerrar como este narrador que le cuenta su propia historia a Ulises . Además, López cantará Adiós a los dioses el cuarto miércoles de la representación.

¿La Ilíada, por ser un clásico y un texto antiguo, es difícil?

La Ilíada básicamente es un pleito de cantina. Agamenón quiere a la esclava más bonita y se la quita a Aquiles, que se enoja y ya no quiere pelear junto a sus compañeros de francachela, con eso arranca el poema. Baricco supo recuperar ese espíritu de camaradería y de aventura .

¿Y Helena?

Me encanta el monólogo de Helena, el tercero, creo que ahí es donde la historia atrapa. Helena extraña su casa, pero también está ya encariñada con los troyanos y siente un gran deseo por Paris aunque sabe que es un tipo ruin .

¿El de Helena es tu monólogo favorito?

Sí, me encantaría poder hacerlo, pero no doy el tipo (risas). Ya en serio, mi monólogo favorito es el de Néstor, que hace Colombo. Un general viejo, curtido, que siente una gran fascinación por los jóvenes. ‘Solo los jóvenes aman la guerra’, dice en algún momento. Me encanta .

La puesta en escena respeta el objetivo original de Baricco, que era hacer una pieza auditiva, más que visual.

¿Los actores van a estar caracterizados?

Es algo que todavía no he decidido del todo, pero lo más seguro es que los actores estén en ropa de calle, así como si vinieran de sí mismos. Lo digo en el texto de mano de la obra, se trata de oír La Ilíada, más que de verla.

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