México tiene centros de investigación maduros con desarrollos de insumos que ya se pueden emplear. Si eliminamos la corrupción y el amiguismo, podemos llegar a ser un país desarrollado, afirmó en entrevista Beatriz Xoconostle Cázares, investigadora del Departamento de Biotecnología y Bioingeniería del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav-IPN).

Beatriz Xoconostle, quien moderó ayer la mesa La biotecnología como herramienta para alcanzar la seguridad alimentaria en la Semana de la Ciencia y la Innovación, dijo que dentro de los objetivos del milenio está la reducción drástica de la pobreza, que implica lograr la seguridad alimentaria.

La biotecnología, como concepto, es la utilización de herramientas nuevas que ayudan y mejoran la calidad de vida del hombre. No es nueva, siempre la hemos estado desarrollando y aplicando en el caso de la seguridad alimentaria, enfatizó.

La biotecnología ha sido un motor que ha transformado a países subdesarrollados en desarrollados. A México lo comparamos con Corea, China o Brasil porque encontramos condiciones bastante similares de desarrollo social y económico. Ellos han despuntado en muy pocos años con el uso de nuevas tecnologías y nosotros creemos que es el momento de que sea la biotecnología un motor de desarrollo para el país, precisó la científica.

CAUSAS DE LA CRISIS

Xoconostle Cázares mencionó algunas causas de la crisis alimentaria, como el alza de precios de la energía, lo cual hace más caros la producción, el transporte y la comercialización de los alimentos.

También incluyó la demanda por biocombustibles, ya que el uso de maíz para bioenergía ha generado un aumento en México, sin olvidar que por tercer año nuestras reservas de granos son inexistentes.

Pero no hay que olvidar, dijo, la presión financiera, pues México consume 32 millones de toneladas métricas de maíz, de las cuales importa 6.9 millones, una quinta parte. Sin embargo, el maíz que importamos de Estados Unidos llegará más caro, por los problemas de sequía que manifiesta dicho país.

La ley de la oferta y la demanda hace mella en la crisis alimentaria. Por el lado de la demanda, el crecimiento de la población mundial, 7,037 millones 166,085 humanos (censo internacional) y 112 millones 336,538 mexicanos (INEGI). Por el otro lado de la oferta, la agricultura comercial está restringida al norte del país, siendo el resto agricultura de subsistencia. El cambio climático y contaminación reducen la oferta sustancialmente.

HACERLO A LA MEXICANA ...

De acuerdo con la investigadora, la biotecnología, como herramienta neutra, puede hacer algo para enfrentar la crisis alimentaria. En el país, tenemos que hacerlo a la mexicana. Y no desde el punto de vista peyorativo .

Tenemos que identificar nuestros propios problemas, nuestras capacidades -que son muchas- y lograr que los funcionarios y la gente tengan confianza en los biotecnólogos, porque se pueden resolver muchos problemas desde el corto, mediano y largo plazos.

Beatriz Xoconostle reconoció que los investigadores son muy malos para comunicar los beneficios de la investigación en la rama de la biotecnología: Estamos cómodos en el laboratorio pero necesitamos que la gente entienda que la biotecnología es buena, que es una herramienta neutra que puede ayudar a mejorar la vida cotidiana .

Sin duda, nos falta mucha educación, reiteró la ganadora del Premio de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias 2003.

Nos falta que la gente aprenda, que sea crítica y que confié en los científicos, porque nosotros llevamos una vida muy sacrificada y, en condiciones adversas, logramos desarrollos que ya pueden estar a su alcance, la ciencia es el motor que ha movido a otros países en desarrollo.

Informó que México es árido y semiárido en 47%, que muchas áreas que en otros años fueron eminente agrícolas se acabaron por el cambio climático y otras razones. Sin embargo, la biotecnología ha avanzado de tal manera que esas tierras pueden volver a ser productivas si se utilizan las plantas resistentes a la sequía que ya se tienen estudiadas.

Xoconostle dijo que México es líder en biotecnología en Latinoamérica. Pero nos tenemos que comparar con países más desarrollados porque tenemos problemas reales, tenemos que tomar modelos como Brasil o Corea para impulsar las ciencias aplicadas. Ciencia, tecnología e innovación son el motor .

Por último, expresó que el apoyo a la investigación biotecnológica tiene que mejorar,dijo que espera que el nuevo gobierno, que encabezará Enrique Peña Nieto, integre a su equipo muy buenos asesores, para que las políticas de Estado no sean solamente sexenales ya que, ante todo, la comunidad científica necesita continuidad.