El multimillonario estadounidense John McAfee, creador del famoso antivirus que lleva su apellido, apareció muerto este miércoles en la celda donde se encontraba preso en Barcelona, España, informaron autoridades judiciales.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de la Generalitat, servicios médicos de la prisión trataron de reanimar de forma infructuosa al magnate, de 75 años, en lo que "todo apunta a que podría tratarse de una muerte por suicidio".

El deceso del pionero del antivirus se conoció pocas horas después de que la Audiencia Nacional de España diera el visto bueno para extraditarlo a Estados Unidos, donde se encontraba desde hace años acusado de evasión de impuestos.

McAfee, quien vivió por meses en un bote en Cuba y otras islas del Caribe, había sido arrestado en octubre pasado en el Aeropuerto Internacional del Prat, en Barcelona, mientras trataba de viajar a Turquía.

Un tribunal español le había negado antes su última petición de libertad condicional, tras considerar que el "riesgo de fuga" continuaba "siendo evidente" y que no tenía "ningún signo apreciable de arraigo".

McAfee siempre alegó que era inocente y se declaraba un "perseguido" y "víctima de un exilio obligado".

La justicia de España, no obstante, consideró que no había indicios de "persecución motivada por cuestiones políticas, de ideología o similares" dado que, "más allá de las alegaciones verbales" del empresario, la defensa no aportó "indicio alguno revelador".

Quién era McAfee

El empresario nació en una base militar de Estados Unidos en Inglaterra (Cinderford, Gloucestershire, 18 de septiembre de 1945,) era hijo de una británica que conoció a un soldado estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.

De joven se mudó a Virginia, donde tuvo una infancia problemática: su padre era alcohólico y también se suicidó cuando McAfee tenía 15 años.

Él mismo no tardó en comenzar a beber en exceso y consumir toda clase drogas, aunque se las arregló para mantener una prometedora carrera académica, que llegó a su fin de forma abrupta en 1960.

La Universidad Estatal de Luisana puso fin a su doctorado en matemáticas después de que se reveló que se había acostado con una estudiante de la que era mentor. Más tarde se casó con ella.

McAfee comenzó a trabajar con algunas de las mayores organizaciones de ciencia y tecnología de la época, como la NASA, General Electric, Siemens, Univac y Xerox, a la vez que continuaba preso de sus adicciones.

En los últimos años el empresario se dedicó a comerciar criptomonedas.

Las autoridades estadounidenses habían solicitado la extradición alegando que McAfee, de 75 años, ganó más de diez millones de dólares entre 2014 y 2018 gracias a la actividad con criptomonedas, servicios de consultoría, conferencias y la venta de derechos para la realización de un documental sobre su vida.

Sin embargo, "no presentó declaraciones de impuestos durante ninguno de esos años y no pagó ninguna de sus obligaciones fiscales", según recoge el auto de la Audiencia Nacional, un alto tribunal con sede en Madrid.

"Para ocultar sus ingresos y activos", el reclamado "ordenó el pago de una parte de sus ingresos a testaferros y puso propiedades a nombre de estos", añade el auto citando la argumentación de la administración fiscal estadounidense, que estima la deuda del empresario en 4.2 millones de dólares antes de multas e intereses.

La Audiencia Nacional accedió a la extradición por un presunto delito fiscal en los ejercicios 2016, 2017 y 2018. 

En los últimos años se convirtió en todo un gurú del mundo de las criptomonedas, y llegó a afirmar que ganaba con ellas 2,000 dólares al día. Su cuenta de Twitter cuenta con más de un millón de seguidores.

A propósito de este negocio, el empresario fue inculpado en marzo por la justicia de Estados Unidos, en otra causa distinta, por valerse presuntamente de información privilegiada y sacar beneficio de ella en la venta de criptomonedas.

En un tuit publicado en su cuenta el 16 de junio, McAfee escribió que las autoridades norteamericanas creen que tiene "criptomonedas ocultas".

"Me gustaría tenerlas", pero "mis activos restantes están todos confiscados. Mis amigos se evaporaron por miedo a que los asociaran conmigo. No tengo nada. Y no lamento nada".

Con información de AFP y Europa Press.

kg