De manera excepcional, este jueves, la Academia Sueca dio a conocer dos ganadores del Premio Nobel de Literatura, el máximo galardón para las letras en el orbe.

El primero, correspondiente al 2018, para la poeta, novelista, ensayista y psicóloga polaca Olga Tokarczuk (1962), “por una imaginación narrativa que, con pasión enciclopédica, representa el cruce de fronteras como una forma de vida”. El segundo, correspondiente al año en curso, para el novelista, poeta, traductor y guionista austriaco de ascendencia eslovena, Peter Handke (1942), “por un destacado trabajo que, con brillantez lingüística, ha explorado la periferia y la singularidad de la experiencia humana”.

Mucho por traducir al español

Olga Tokarczuk es autora de poco más de 15 libros, de los cuales, únicamente tres se han traducido al español: Un lugar llamado antaño, originalmente de 1966, pero publicado a nuestro idioma por Lumen en el 2001; Sobre los huesos de los muertos, publicada en polaco en el 2009 y traducida por Océano en el 2015, y Los errantes, del 2007, merecedora del Man Booker International Prize 2018, que será publicada al español, por Anagrama, el 23 de octubre.

La autora ha visitado nuestro país en dos ocasiones, ambas para tomar parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en las ediciones 2011 y 2015. En su primera visita fue parte del programa de dos jornadas del Festival de las Letras Europeas, mientras que en su segunda visita presentó Sobre los huesos de los muertos, el único libro en español actualmente disponible en formato físico en las tiendas del país.

Ayer, en conferencia después de saberse ganadora, Tokarczuk usó los reflectores mediáticos para opinar de cara a las elecciones parlamentarias en Polonia, el próximo domingo, en las cuales, se elegirá a 460 miembros de la cámara baja y a 100 miembros del Senado, en cuyas campañas se ha perfilado la preferencia por el partido conservador Ley y Justicia (PiS), actualmente en el gobierno, a pesar de haber sido criticado por su excesivo control de los medios y del sistema judicial en el país europeo.

“El premio va para Europa del Este, lo cual es inusual, increíble. Para mí como polaca, esto muestra que, a pesar de todos los problemas con la democracia en mi país, todavía tenemos algo que decirle al mundo”, declaró la autora y agregó: “Me gustaría decirle a mis amigos, a la gente en Polonia, que votemos de manera correcta por la democracia”.

Secuelas de la guerra

Marcado significativamente por la ausencia de su padre durante la infancia, quien fuera combatiente en la Segunda Guerra Mundial, la muerte de sus dos hermanos en el mismo conflicto bélico y, posteriormente, el suicidio de su madre en 1971, Peter Handke debutó a los 24 años con la novela Los avispones (1966), una doble ficción experimental en la que el personaje principal recuerda fragmentos de otra novela. Desde entonces comenzó una trayectoria tan notable como polémica por el contenido de sus obras.

Por más de 50 años, Handke se ha consolidado como un autor con éxito multifácetico. Lo mismo ha incurrido de manera prolífica en la dramaturgia, en el guionismo para cine, la poesía, el ensayo y, por supuesto, la novela y la traducción. Actualmente, es reconocido como uno de los autores europeos más influyentes de la posguerra.

Su obra suele abordar el retorno a los orígenes, “la necesidad de recordar y restituir a los muertos”, de acuerdo con lo que indica la Academia Sueca. En la ficción de Immer noch Sturm, (2010), todavía sin traducción al español, Handke resucita a su hermano y lo pone en los zapatos de un oponente de la ocupación nazi en Austria. También destaca el texto memorable y sentido en el libro Wunschloses Unglück, publicado en 1972, apenas una año después del suicidio de su madre, y traducido al español como Degracia empeorable (Alianza, 2018).

El autor se ha declarado adepto de escritores como Wolfgang von Goethe o Franz Kafka y se ha abocado a la traducción de clásicos como Esquilo, Eurípides y Sófocles, lo mismo que a autores del francés como Marguerite Duras, Julien Green y Patrick Modiano.

Otra de sus lecturas cumbre se gestó en 1970: L’angoisse du gardien de but au moment du penalty (El miedo del portero al penalti, Alfaguara, 2006), la historia de Josef Bloch, un antiguo portero de un equipo de futbol que es despedido de su trabajo como mecánico y debe empezar una nueva etapa en su vida. El relato fue adaptado al cine por Wim Wenders en 1972.

También ha destacado como guionista de cine, con destacados trabajos para las cintas como Falso movimiento o Las alas del deseo, al lado del propio Wenders, su amigo.

Consultado este jueves en el suburbio de París, donde actualmente vive, sobre la obtención del galardón, el prolífico escritor se dijo sorprendido por la decisión. “La Academia Sueca fue muy valiente al tomar este tipo de decisión. Son buenas personas”, declaró .

Tanto Tokarczuk como Handke recibirán el Premio Nobel de Literatura el próximo 10 de diciembre en la Konserthuset de Estocolmo. (Con información de la Academia Sueca, FIL Guadalajara y agencias)

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