Después de ver las nominaciones anunciadas por la academia de Hollywood esta mañana, nos podría dar la impresión que se trata de una jornada normal en la historia de los Oscar. Algunas favoritas (El artista, La invención de Hugo Cabret), algunas sorpresas, sobre todo en las categorías actorales, algunos desprecios (Las aventuras de Tin Tin, Michael Fassbender, Ryan Gosling, por ejemplo). Incluso podríamos identificar el tema anual: una pequeña y casi imperceptible intención por mirar más allá de las fronteras de Hollywood y acercarse al Oscar global.

Sin embargo, desde que las fueron anunciando esta mañana Tom Sherak, presidente de la academia y la actriz Jennifer Lawrence (Winter’s Bone), y pudimos revisar la lista de nominadas; empezamos a notar las anomalías.

Cuando una categoría tiene diez sitios para nominar y sólo nomina nueve (película), básicamente está diciendo al resto de las competidoras que ninguna merecía estar ahí. Nominar a diez siempre implica que la competencia estuvo dura y muchas podrían haber aparecido.

Son nueve las nominadas pero sólo una ganadora probable. Me refiero a El artista, ese homenaje al cine mudo, que con diez menciones, la mayoría en categorías importantes, se perfila como la favorita por volumen. La invención de Hugo Cabret de Martin Scorsese tiene once menciones, pero ninguna en las categorías de actuación, y eso quita puntos.

Hay dos cintas con seis, Caballo de guerra y El juego de la fortuna (ambas ausentes en dirección), una con cinco, Los descendientes (la ganadora del globo de oro). El resto son Medianoche en París (4) Historias cruzadas (4), El árbol de la vida (3) y la colada Tan fuerte y tan cerca (2).

Sólo Steven Spielberg y John Williams tienen dos nominaciones en la misma categoría. Spielberg en mejor película (coprodujo Caballo de guerra e Historias cruzadas) y Williams, su compositor de cabecera, en banda sonora (Las aventuras de Tin Tin y Caballo de guerra).

En mejor actor aparecen tres primerizos (Bichir, Dujardin y Oldman), enfrentando a los favoritos: Clooney (Los descendientes) y Pitt (El juego de la fortuna). Una categoría donde quedan fuera tres precandidatos fuertes: Michael Fassbender, Ryan Gosling y Leonardo DiCaprio.

Algo similar sucede en mejor actriz donde Rooney Mara (La chica con el dragón tatuado) se lleva el sitio al que aspiraban Charlize Theron y Tilda Swinton. Mara, primeriza, compite ahora con la reina del Oscar Meryl Streep (La dama de hierro es su 17 nominación), Glenn Close (Albert Nobbs su sexta), Viola Davis (Historias cruzadas su segunda) y Michelle Williams (Mi semana con Marilyn su tercera).

Las categorías de soporte siempre han dado cabida a lo inesperado, quizá por ello no sorprenda descubrir a Jonah Hill enfrentado con cuatro veteranos de la actuación (Branagh, Nolte, Plummer y el inefable von Sydow). O a Melissa McCarthy, que suma a su Emmy por Mike & Molly y su Globo de Oro; una nominación por Damas en guerra. Una categoría donde cuatro contendientes son novatas en estas lides: Berénice Bejo (El artista), Jessica Chastain y Octavia Spencer (Historias cruzadas), sólo Janet McTeer (Albert Nobbs) repite (fue nominada en 2000 por Tumbleweeds).

Para mejor dirección, la competencia parecería venir de tres décadas atrás, encabezada por Martin Scorsese (La invención de Hugo Cabret) y Woody Allen (Medianoche en París), pero luego aparecen la revelación Hazanavicius (El artista), el favorito Alexander Payne (Los descendientes) y el inevitable director de culto Terrence Malick (El árbol de la vida). La ausencia de cuatro de las nominadas a mejor película incapacita sus posibilidades, nunca ha ganado una película que no fue nominada a dirección.

Hasta las categorías anodinas, como mejor cine animado tuvieron sorpresas. Pensemos en que quedaron fuera Tin Tin y Pixar, y aparece una animación francesa Gato en París de Alain Gagnol y una española Chico y Rita de Fernando Trueba. Una tendencia que se repite en las categorías de cortometrajes.

No es noticia que Wim Wenders aparezca entre los candidatos a mejor documental (ya lo hizo con Buena Vista Social Club), pero sí que lo haga con el primer documental 3D de la historia.

Me pregunto por qué la academia se toma la molestia de tener una categoría de mejor canción si sólo va a nominar dos películas. La posibilidad de ese Oscar es altísima (50%), un volado. Adiós a Madonna, Elton John y las demás estrellas sonoras; bienvenidos Carlinhos Brown y Sergio Mendes (Rio), bienvenido Bret McKenzie (Los Muppets).

Como suele suceder, la categoría de cine en idioma extranjero es una de las más intrigantes. Será porque para votar ahí, los miembros de la Academia están obligados a ver todos los contendientes, pero es una de las competencias más fuertes y este año no se queda atrás. De hecho la cinta iraní que ganó el globo de oro (Una separación), también tuvo una mención como guión original.

Las categorías técnicas tienen las cintas que esperaríamos. Grandes dramas de época en vestuario, ciencia ficción y fantasía en efectos visuales; acción, aventura y suspenso en sonido. Nada novedoso, excepto que la súperproducida Harry Potter apenas tuvo tres menciones, las mismas que Transformers 3.

El interés vuelve a despertarse, sin embargo, cuando llegamos a las competencias de guiones. La de guión adaptado, porque incluye dos de las cintas favoritas (Los descendientes y La invención de Hugo Cabret), enfrentados a la única mención a Traición y Poder de Clooney, el inteligente guión de los efectivos Zaillian y Sorkin para El juego de la fortuna de Michael Lewis, y la adaptación de O’Connor y Straughan de la novela clásica de espías de John Le Carre, Tinker Tailor Soldier Spy que se editó en su momento como El topo.

Más dura es la competencia para guión original, donde Woody Allen y su Medianoche en París va contra cuatro novatos: Hazanavicius por El artista, Kristen Wiig y Annie Mumolo por Damas en guerra, J.C. Chandor por Margin call y el iraní Farhadi por Una separación.

No puedo dejar de mencionar el horror anual que representan las traducciones en los títulos de las películas. En una categoría imaginaria, si La chica con tatuaje de dragón fue cambiada por la chica del dragón tatuado (ahora el tatuado es el dragón); y The help fue sustituido por el trillado Historias cruzadas, Bridesmaids en Damas en guerra; el Oscar al peor título traducido se lo lleva Moneyball que se convirtió en El juego de la fortuna, un título anodino que no sólo le roba el significado original a la palabra inventada por el autor del libro, sino que además cobra muy poco sentido para describir la película.

La entrega del Oscar se celebrará el próximo domingo 26 de febrero a las 18:30 hrs y se transmitirá por TNT.

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