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Frost / Nixon: La entrevista del escándalo
Ron Howard presenta la crónica de la sed de un presentador sediento de fama y un ex presidente que busca reivindicarse.

Frost / Nixon: La entrevista del escándalo (Frost / Nixon, EU-2008) parece más la recreación de una excitante final de pesos pesados que la dramatización de una entrevista: Dos personajes antagónicos se enfrentan cara a cara con el propósito de regresar a la cima de la popularidad. Quien pierda estará prácticamente condenado al fracaso o peor aún, a una muerte simbólica.
Por un lado, nos encontramos con el expresidente Richard Nixon (Frank Langella), un sujeto huraño y antisocial, con una imagen pública seriamente lesionada gracias al escándalo de Watergate; y por el otro, se encuentra el presentador televisivo David Frost (Michael Sheen), un británico carismático y hasta cierto punto querido por quienes lo han visto en sus programas, ansioso por recuperar el éxito que ostentaba en Estados Unidos antes de acabar como anfitrión de un show de concursos en Australia.
Y es ahí, en Australia, donde Frost se da cuenta de la importancia mediática de Nixon y del éxito que devendría de una jugosa confesión en televisión a nivel mundial. Sin embargo, hay un problema, Frost no es para nada un periodista, sino un presentador frívolo a quien sólo le interesa la fama.
Sin importar lo anterior, Frost se enrola en este proyecto titánico, con dinero de su propia bolsa y sin cadena televisiva ni patrocinador que lo apoyen. Todos lo ven como un mal chiste. Por otro lado, el astuto Nixon ve en Frost una oportunidad de oro: la falta de preparación de Frost le
permitirá verse como un héroe, la gente lo perdonará y quizá, lo anterior le permita regresar a la
política. Pero así como Nixon posee a Jack Brennan (Kevin Bacon), su leal jefe de staff y a un numeroso grupo de asesores, Frost no está solo, ya que cuenta con su productor, John Birt (Matthew McFayden), dos investigadores Bob Zeinick (Oliver Platt) y James Reston Jr. (Sam Rockwell) y su novia, Caroline Cushing (Rebeca Hall).
Dirigida por Ron Howard y escrita por Peter Morgan (quien escribió primero la exitosa versión teatral) Frost / Nixon: La entrevista del escándalo descansa principalmente en los diálogos, pero contrario a lo que pueda pensarse, este detalle no la hace para nada tediosa: la edición dinámica, el constante cambio de locación y diferentes voces narrativas hacen la diferencia.
Mención aparte requieren Sheen y Langella, quienes realizan un trabajo excepcional, un elemento indispensable para el funcionamiento de la cinta, tan indispensable que al parecer, desde la puesta en escena, no había duda de que los dos histriones deberían encarnar a Frost y a Nixon en la versión cinematográfica.