Las fábricas de Artes y Oficios de la Ciudad de México (faros) no se convertirán en Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares), pues son dos proyectos distintos con puntos en común, pero que mantienen cada uno su autonomía, precisó la Secretaría de Cultura de la ciudad, en respuesta a una nota de El Economista, donde trabajadores de los faros capitalinos expresaban su temor ante los cambios que se han estado viviendo en esos espacios.

Aclaró la dependencia que “la vocación de los faros no cambiará ni se buscará homogenizarlos en un modelo único de trabajo, por lo que está completamente garantizada la labor audiovisual del Faro Aragón. En lo que insistirá la Secretaría de Cultura capitalina es que exista una participación en red, compartiendo saberes y experiencias entre faros”.

“Respecto a la supuesta incertidumbre laboral dentro de la comunidad, se asegura que todos los directores fueron ratificados, así como los aparatos administrativos y talleristas. No se ha pedido la renuncia a nadie en la Red de Faros”, dice Jaimeduardo García, subdirector de Prensa de la dependencia, en una nota enviada a este diario.

Agrega que, “hasta el momento, sólo se ha invitado a que si algún tallerista quisiera participar en el programa Pilares, por su experiencia de educación comunitaria artística, podría conservar sus horas en los faros y en horas distintas podría participar en los Pilares cercanos a los faros, con una paga mayor”.