“Para nosotros como Universidad de Panamá  es un orgullo otorgarle el doctorado Honoris Causa al doctor Enrique Graue Wiechers. A partir del día de hoy forma parte de nuestra comunidad de por vida”, dijo el rector de esa institución, Eduardo Flores Castro, durante la investidura llevada a cabo vía remota.

Por unanimidad, el pasado 3 de febrero se aprobó entregar el máximo reconocimiento de esa institución “por sus méritos, trayectoria y aporte a las ciencias médicas y a la educación universitaria”. El decano dio la bienvenida al actual rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como miembro de esa comunidad y resaltó sus aportaciones en el campo de la oftalmología, además de sus distinciones nacionales e internacionales.

Este es el tercer Honoris Causa que recibe Graue. Tras leer su semblanza académica la secretaria general de la institución panameña, Nereida Elizabeth Herrera Tuñón, citó la Resolución del Consejo Universitario: “Se resolvió otorgar el doctorado Honoris Causa por la ejemplar trayectoria profesional y su defensa de la universidad como bien público, al concebir que además de ser productoras y transmisoras de conocimiento, las universidades deben involucrarse en la transformación de su entorno social”.

Por su parte el doctor Enrique Mendoza, miembro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP) y a nombre de los médicos panameños quienes se formaron en la UNAM y contribuyen a la enseñanza de la medicina en ese país, expresó su beneplácito porque al rector lo hayan distinguido de esta manera: “Hoy la universidad otorga el reconocimiento a un eminente académico que ha sido reconocido en una sociedad de élite médica, como la sociedad francesa”.

Posteriormente el secretario general de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, en representación del rector de la UP, colocó la esclavina y el birrete, además del pergamino del título honorífico.

Un espacio común de educación superior en Latinoamérica

Durante la ceremonia solemne, el rector de la UNAM dijo que la distinción recibida es un reconocimiento también a esta casa de estudios, al espíritu de unión, y un compromiso para colaborar por el desarrollo de la educación, la ciencia y el florecimiento de la cultura entre nuestras naciones.

Dijo que es imprescindible la cooperación, pues sin una buena y mejor educación superior, “el destino de Latinoamérica será incierto y no podremos abatir la desigualdad e inequidad imperantes en la región”.

Lo anterior lo sustentó con el último reporte de la UNESCO que indica que las oportunidades para acceder al nivel superior en América Latina y el Caribe son del 52%, muy por detrás de la cobertura promedio de los países desarrollados, que sobrepasa el 75 por ciento. “Es imperativo elevar estos niveles y desarrollar programas conjuntos que optimicen las oportunidades que ofrecemos para nuestros jóvenes y personal académico”.

Graue Wiechers expresó ser orgullosamente latinoamericano y creer en el inmenso futuro de nuestra región, así como en las múltiples capacidades de su gente. “De ahí que también el lema de mi universidad sea: ‘Por mi raza hablará el espíritu.’”

Ese espíritu de unión está presente también en sus universidades que atienden a estudiantes con características muy propias de estos países: ellos y ellas están llenos de energía, sus espíritus son libres y mantienen su capacidad de indignación ante la injusticia y la inequidad social.

“Para responder a sus inquietudes y esperanzas, que a fin de cuentas es nuestra razón de ser, debemos permanentemente mejorar nuestra educación, debemos formarlos tolerantes, críticos y reflexivos”, concluyó.

El título y medalla como doctor Honoris Causa es un símbolo de reconocimiento que la Universidad de Panamá otorga a personalidades quienes han contribuido de manera notable al progreso de las ciencias y la cultura.