A siete años de distancia de que inició operaciones el programa Enciclomedia, éste no sólo ha tenido observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), también la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha padecido robos de equipos. Desde el 2007 al 2010 se tiene registro de 5,978 sustracciones de las aulas.

De acuerdo con la respuesta emitida por la SEP a una solicitud de información, se reconoce que en el año 2010 se registró la mayor cantidad de robos (1,945) y el año 2009 fue el que menor sustracciones tuvo (1,144).

De las seis empresas encargadas del programa, TED fue la que mayor número de robos sufrió (784) sólo en el año 2007; le siguió Interconecta, con 255, y Mainbit, con 116. En los años 2008 y 2009 el comportamiento fue similar, es decir, estas empresas lideraron la lista de mayor robos; sin embargo, en el 2010, las seis empresas tuvieron sustracciones por arriba de 100 (ASISA, 139; CEPRA, 148; Interconecta, 410; Mainbit, 405; TED, 567 y Theos, 275).

En la respuesta emitida por la SEP, se indica que el Estado de México y Veracruz son las entidades en donde se han registrado la mayor cantidad de robos. El Distrito Federal aumentó el número de sustracciones (al pasar de 69 a 121) del 2007 al 2008.

Cabe mencionar que en el año 2005, la Secretaría de Educación Pública adjudicó 20,000 millones de pesos en 125,000 equipos, los cuales se instalaron en los salones de quinto y sexto grado de primaria.

Para este año, según las prebases publicadas, la licitación será para 165,000 equipos que llama Aula Base Telemática (ABT). La SEP dio a conocer que en cada una de las etapas del proceso de licitación internacional se analizarán los comentarios de los proveedores interesados.

Será la Oficialía Mayor de la dependencia la que inicie el proceso de investigación para determinar las condiciones que prevalecen en el mercado respecto de los servicios a contratar.

DOS AÑOS CONSECUTIVOS TUVO OBSERVACIONES DE LA ASF

En la revisión que hecha por la Auditoría Superior de la Federación a la Cuenta Pública del 2009, se detectó que la operación y ejecución del programa no estaban reguladas, incluso se observó que carecía de todos los elementos necesarios para evaluar la eficacia del programa.

De acuerdo con el informe emitido por la ASF, la SEP no contaba con un mecanismo automatizado e independiente para monitorear el estado físico y funcional de la totalidad del software y hardware arrendados.

Incluso se observó la falta de mecanismos de control y supervisión de los equipos, lo mismo para el pago que para el seguimiento de las penalizaciones para las empresas que tardaron en reponer o dar mantenimiento a los equipos.