Los romeritos han dejado de ser los protagonistas en las cenas de Nochebuena, pues sólo 7.4% de los mexicanos acostumbra preparar ese platillo esa fecha, en la que se gastan hasta 5,000 pesos y se privilegia la unión familiar.

Los romeritos son un tipo de quelite, que en náhuatl significa hierba comestible o verdura ; se parecen a la planta aromática llamada romero, pero son más tiernos, sin olor y se pueden comprar por kilo o en grandes manojos.

Esta hierba se convierte en el centro de atención de la cena navideña cuando se prepara con mole, nopales, papas, tortitas de camarón y se transforma así en el tradicional revoltijo .

La mayoría reconoce que son sabrosos y fáciles de preparar, pero pocos saben que son muy nutritivos, ya que aportan vitaminas A, C y B2, además de minerales como calcio, potasio y hierro.

De acuerdo con un estudio reciente del Gabinete y Comunicación Estratégica (GCE), la tradición de cenar pavo se ha impuesto en 46.4% de los mexicanos, que han dejado en la parte media del menú algunos guisos de la cocina nacional.

Para 16.1% de los entrevistados, el platillo principal es pierna al horno, mientras que 8.8% opinó que no pueden faltar los postres, 6.1% mencionó los tamales, 5.1 prefiriere el bacalao, 2.4 se inclinó por el pollo y sólo 1.9% hace del pozole su cena navideña.

En cuanto al gasto, GCE refiere que 39.2% de los mexicanos destina a la cena entre 1,000 y 5,000 pesos; 9.8% gastan de 1,000 a 1,500; 5.4%, de 1,600 a 2,000; 13% desembolsa más de 2,000 y 1.4% asiste como invitado y no gasta.

Aunque la Navidad tiene un fundamento religioso, 92% de los consultados aprovecha para reunirse con familiares, 3.1% para convivir con su pareja, 3% para disfrutar con amigos y 1% se pasa el festejo solo.

En la época decembrina, asimismo, 76 de cada 100 encuestados afirmaron que lo que más les gusta de la temporada es la unión familiar; 7.7% la comida; 3.3% los regalos, y sólo 1.7 no disfruta el tema navideño.