Con la muerte de Carlos Monsiváis se cierra, culturalmente hablando, el siglo XX mexicano , dijo categórica la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, en el homenaje realizado al escritor en Bellas Artes.

Era el único que no necesitaba googlear para encontrar y relacionar información, dijo la funcionaria. Era el memorioso que relacionaba información que nosotros intuíamos, pero que no teníamos la capacidad para analizar, fue un hombre excepcional , aclaró la funcionaria.

Tenía también una capacidad de comprometerse socialmente sin límites, con un enorme valor y tenían también una manera personal de plantear una relación entre la literatura y la sociedad , dijo Consuelo Sáizar.

Fue una figura omnipresente y multiusos. Fue escritor, ensayista, columnista, editor, cronista de antros y variedades, crítico de cine, diva literaria, reportero de espectáculos, comentarista televisivo, activista social, filósofo de banalidades, coleccionista de chácharas, conocedor de los bajos fondos, amante de los animales, conversador incansable, humorista excepcional, declamador cantiflesco, caricaturista de funcionarios y dictadores, etcétera, etcétera.

De él se dice que fue el único escritor que conocen todos los mexicanos, los que leen y los que no leen.

Para que se pudiera sustituir lo que era Carlos Monsiváis, dice con mucha razón la escritora Laura Esquivel: Se deberían reunir muchísimos seres humanos, para poder cubrir la amplia gama de aspectos que el cubría . Sin duda.

La muerte y los gatos

Dice la familia que los gatos y los libros, las dos cosas que más quería después de su mamá y su tía María, que lo cuido desde chiquito, fueron los que mataron a Carlos Monsiváis.

La teoría familiar dice que fue la caspa de los 13 gatos que tenía el escritor y el polvo acumulado en los cerca de 20,000 volúmenes de libros que tenía en su casa, lo que finalmente provocó la fibrosis pulmonar que terminó con su vida.

Lo sabía pero él nunca lo reconoció , dijo Beatriz Monsiváis, uno de los cinco primos que procuraron por la salud del cronista.

Los médicos especialistas, por su parte, comentan que la fibrosis pulmonar se relaciona con las aves, en particular las palomas, y que la convivencia con gatos o perros, es todavía una línea de investigación.

Era conocido por todos que Monsiváis tenía un cariño enfermizo (sin ironía) por sus gatos, de hecho, casi no hay fotografía donde el escritor no aparezca con sus mascotas.

En el mismo velorio, la noche del sábado en el Museo de la Ciudad de México, una imagen de Monsiváis y uno de sus gatos preferidos, Oleg, adornaron el sepelio.

La fundadora de la asociación defensora de gatos Gatos Olvidados AC, de la cual Monsiváis era miembro activo, Claudia Kurdtis, informó que la mitad de los gatos del escritor ya fueron sacrificados y que la otra mitad espera un destino similar, lo que el propio escritor hubiera lamentado mucho.

Queremos salvar los gatos de Monsiváis , declaró Kurdtis.

No era cariñoso pero sí buena persona

Carlos Monsiváis murió la tarde del sábado a causa de una fibrosis pulmonar y, luego de permanecer internado desde marzo pasado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Los restos del escritor fueron velados el mismo sábado en el Museo de la Ciudad de México, ante una centena de asistentes, entre ellos su familia, funcionarios, escritores, artistas y público en general.

En el acto, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, aprovechó la ocasión para anunciar la entrega de la medalla al mérito ciudadano Carlos Monsiváis, misma que será presentada oficialmente este lunes en el Teatro de la Ciudad.

Era mi niño, lo voy a extrañar mucho , dijo su tía María, quien se encargó de cuidarlo desde pequeño.

En la casa era muy serio, pero era muy buena gente , agregó entre lágrimas la anciana postrada en una silla de ruedas.

No era una persona muy cariñosa, pero sí muy solidaria. No que se preocupara, pero siempre que había algo, estaba con nosotros , comentó su prima Beatriz Monsiváis.

Carlos Monsiváis no dio instrucciones sobre su muerte, nunca habló de eso , dijo su prima. Dejó varios libros escritos pendientes, uno en contra de las celebraciones del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución.

Hasta el final de su vida escribió su columna Por mi madre bohemios, desde hace tiempo, a cuatro manos con Genaro Villamil.

Si no podemos con la otra impunidad, por lo menos que la impunidad declarativa quede impune , decía Monsiváis cada vez que le preguntaban sobre la columna que empezó a escribir en la revista Siempre, posteriormente en el diario de circulación nacional LaJornada y finalmente en el semanario Proceso.

Defensor de las causas justas

No hay un movimiento social, político, opositor, en las últimas décadas en el que no haya intervenido , recordó el excandidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

Las tres banderas sobre el féretro de Monsiváis confirmaron las afirmaciones del señor López. Primero la bandera arcoiris, luego la tricolor de México y finalmente el estandarte de la UNAM, su alma máter.

Fue un intelectual congruente y honesto , dijo el político mexicano.

Lo mismo apoyó a madres solteras o mujeres violadas que la defensa del petróleo mexicano; a los ambientalistas y a los defensores de gatos; a los indígenas de la misma forma que a los niños de la calle; al movimiento homosexual como a estudiantes universitarios...

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