A partir de este viernes, Rush Hour, el nuevo documental de la realizadora y productora Luciana Kaplan, llega a 24 salas del país, incluyendo la Cineteca Nacional, para plantear una problemática tan inherente a la Ciudad de México como lo es a nivel mundial: la vida que se diluye en las horas de transporte de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.

Kaplan hace un ejercicio reflexivo e hilvana tres historias paralelas que reflejan los conflictos familiares, las horas de calidad de vida perdidas, las frustraciones, los distanciamientos, el estrés y la violencia que son consecuencia de las muchas horas de permanencia a bordo de un automóvil o del transporte público.

La Ciudad de México, Los Ángeles y Estambul fueron las ciudades elegidas por Kaplan, tres de las urbes con los índices más altos de congestionamiento vial en el mundo.

Mientras que a una mujer, que vive en una de las zonas más inseguras y marginadas del Estado de México, le toma en promedio dos horas y media llegar a su trabajo expuesta a las vicisitudes de una ciudad tan incierta, un californiano de clase media enfrenta la disyuntiva entre darle tiempo de calidad a su familia o dedicarse más a su trabajo en busca en un mejor estatus social.

Por su parte, una mujer musulmana se angustia cada día por dejar solos y expuestos a sus dos pequeños mientras trabaja y enfrenta todos los estigmas de la sociedad de Estambul.

“Es una película que habla de una problemática que no está suficientemente documentada. Sí se habla de los problemas del tráfico, en general, y del transporte, pero no a un nivel más personal. La cantidad de horas que estamos pasando en estos traslados nos están comiendo la vida”, dice la directora en entrevista. Asegura que, aunque el fenómeno está normalizado en las grandes urbes, no deja de tener un costo emocional alto.

Lo que documenta la cinta, explica la realizadora, evidencia una serie de problemáticas como la planeación urbana, los problemas de transporte, las diferencias sociales y la violencia con la que se tiene contacto todos los días.

“Decidí hacer una película al respecto porque al parecer no hay ningún proyecto, ni de ficción ni documental, que aborde específicamente estos tránsitos. Y no creí que fuera suficiente con hablar de la Ciudad de México porque es un problema global”, detalla. “Esa manera de obligar a la gente a viajar tantas horas y en esas condiciones también es un acto de violencia”, consigna.

Rush Hour se ha presentado con éxito en festivales alrededor del mundo. En México tuvo buena crítica en el Festival Internacional de Cine de Morelia y formó parte de la gira Ambulante. A partir de hoy se exhibe en varias sedes de las cadenas Cinépolis y Cinemex, así como en la Cineteca Nacional.

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