El coraje, la rabia, el dolor, el gozo y la alegría han sido el motor de la movilización y masificación de los feminismos en los años recientes; lo que se ha teorizado como la cuarta ola del feminismo justamente se caracteriza por ser empujada por las emociones. En su libro, Dolor y Política: sentir, pensar y hablar desde el feminismo, expone por ambos lados la tranquilidad y la preocupación ante esta cuarta ola de feminismo, especialmente en el contexto político actual. 

Por un lado, la celebración ante la expansión de la masa crítica feminista, sus expresiones, su activismo, su participación y visibilidad en la sociedad. Por el otro, los choques entre corrientes feministas, el radicalismo, el surgimiento de movimientos excluyentes u contrarios a la universalización de los derechos humanos y la emancipación social de las mujeres y de todos los grupos vulnerables. 

En el sentido en que lo emocional se ha vuelto el combustible de muchas de las corrientes feministas y se han remarcado las diferencias entre unos y otros feminismos, el texto propone encontrar puntos de comunión, apostar al diálogo, a la resignificación de los términos y la inclusión dentro del movimiento, de otra manera, no será posible efectivamente lograr hacer políticas desde el feminismo.

En su participación, Isabel Fulda, politóloga y subdirectora de GIRE, resalta una de las tesis fundamentales de la publicación de Marta Lamas: crear un puente intergeneracional e ideológico; construir desde la diferencia y la diversidad, esto no puede lograrse sin el diálogo entre colectivos, corrientes, mujeres y sus feminismos. 

Por ello, es fundamental hablar desde la interseccionalidad y la pluralidad de las mujeres y sus necesidades, realidades y demandas, por eso, los feminismos deben construir un movimiento que, aun con sus brechas, motores y expresiones particulares, busque sumar para un fin común, integrar, incluir, dar visibilidad, proteger y no descalificar. A modo de que el movimiento, en su conjunto, esté articulado políticamente. 

En su texto, Marta Lamas, subraya la importancia de encausar la legítima rabia y el legítimo dolor, para efectivamente lograr hacer política desde el movimiento, para dialogar, para negociar, para conciliar, no sólo entre colectivos y activistas sino también con todos los actores políticos de la sociedad: la academia, la investigación, las activistas institucionales, las y los funcionarios públicos, los agentes privados y todas las partes que son fundamentales para lograr cambios, transformaciones y revolución desde la mirada de los feminismos. 

Por su parte, Friné Salguero, antropóloga y directora del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, resaltó también en su interpretación del libro la necesidad de dar reconocimiento, voz y validez a todas las diferencias entre las corrientes feministas, que aún con las disparidades en sus principios y medios, sí tienen como meta en común erradicar el sistema que violenta y limita de ejercer derechos a las mujeres. Situación que puede lograr sólo a través del diálogo y la conciliación.

También participó en la presentación del texto el docente de la UNAM y experto en tópicos de lingüística, Fabio Vélez, apostando por otra de las hipótesis planteadas por Marta Lamas en su texto: existe la posibilidad que la problemática de choque, exclusión y radicalismo entre corrientes feministas no sólo radique en sus contrapropuestas de expresión, manifestación, ideologías o principios, sino que incluso podría partir de brechas en el lenguaje y la comunicación. “Es posible que la incomprensión (entre diversas corrientes) llegue incluso antes del debate con la resignificación diferente del fenómeno”, dijo durante su intervención. 

De modo que, si de entrada se tienen concepciones distintas de los puntos en los que se encuentran las diferencias, también resulta que la única manera de corregir estos sesgos también es el diálogo.

Marta Lamas, adicionalmente, agrega en su texto un toque emocional individual, relata desde sus propias experiencias el agobio y la preocupación de la creciente ola de feminismo que no escucha, descalifica, juzga y se niega al diálogo; a partir de esta ruptura, la antropóloga y especialista en temas de género, propone e invita al diálogo como uno de los caminos fundamentales a recorrer para que el movimiento feminista en toda su diversidad logre transformar sistemas y estructuras en un país en donde 10 mujeres son asesinadas cada día. 

ana.garcia@eleconomista.mx