En México, los movimientos feministas siguen vigentes. Pareciera que con el confinamiento instruido por el gobierno federal para contener el avance de la pandemia de Covid-19, se mantuvieron en silencio, pero no es así, siguen vivos, aseveró enfática la directora de la Red Nacional de Refugios (RNR), Wendy Haydeé Figueroa Morales.

Entrevistada vía telefónica aseguró que quienes consideran que el movimiento feminista en México se diluyó con la llegada de la pandemia son quienes lo ven con una mirada patriarcal y machista, que no quieren ver las organizaciones de mujeres.

Antes de que se estableciera la emergencia sanitaria, dijo, las redes sociales se habían pintado de violeta y diferentes grupos feministas se habían articulado, estableciendo alianzas con el fin de impulsar sus causas.

Cuando inició el confinamiento y se dio la instrucción de quédate en casa, comenzaron a desplegar campañas de acompañamiento psicológico y ofrecer espacios como refugio para aquellas que viven en entornos violentos y no se expusieran a mayores agresiones durante la cuarentena.

Además, en las últimas semanas, no sólo han continuado alzando la voz, sino reaccionado a los intentos de desvirtuarlos, como el del presidente Andrés Manuel López Obrador, haciendo aclaraciones con datos reales, con sustento nacional e internacional, relató.

Para la reconocida activista social, quien dirige una de las principales organizaciones de refugio y rescate de mujeres violentadas, el cambio en este país está relacionado con la revolución feminista. “Eso implica seguir haciendo uso de nuestras voces; somos las que hemos estado alzando la voz, con datos reales con sustento nacional e internacional y replicando las voces de las mujeres que están en los refugios para hacer ver que no son inventadas”.

En opinión de la psicóloga de profesión, el feminismo es una manifestación de protesta, de resistencia y eso ha llevado a que muchas mujeres a que se reconozcan como feministas, sin importar que sean de izquierda o de derecha y que identifiquen y reconozcan que es necesaria y urgente una reingeniería en este país en el tema del acceso a la justicia y al ejercicio de derechos humanos de mujeres, niños, niñas y adolescentes.

 

Es fundamental seguir presentes y resistiendo

En su opinión, dadas las condiciones de violencia contra la mujer que persisten en el país, en estos momentos es fundamental seguir presentes y resistiendo.

En ese sentido hizo referencia a la antropóloga Marcela Lagarde, quien señala que lo que se busca no solo es la disminución, sino la eliminación de violencias.

Por eso dijo que ante la posición del presidente López Obrador de no reconocer el incremento de la violencia hacia las mujeres durante el confinamiento, ellas les dicen: “nosotras sí les creemos”.

Informó que presentaron una denuncia, lo cual ha servido para que muchas mujeres las sigan contactando, confiando y creyendo que un cambio es posible. “Esa es la resistencia de los feminismos”.

Desde su perspectiva, en lugar de que el presidente, Andrés Manuel López Obrador se ponga a negar que existe el problema, debería dar instrucciones, tener acciones puntuales para atender ese problema.

La posición asumida por el mandatario añadió, coloca en una situación delicada a las mujeres víctimas de violencia, porque sus victimarios, al recibir estos mensajes del propio presiente, les genera una percepción de impunidad.

El gobierno ha actuado muy lentamente en la atención de la pandemia del Covid-19 en el tema de derechos humanos y concretamente en considerar el repunte de casos de violencia contra las mujeres en la etapa de confinamiento, dijo.

De acuerdo con reportes de la RNR, durante las últimas semanas se ha incrementado hasta alrededor de 80% las llamadas de auxilio a los refugios que coordina, de mujeres víctimas de agresiones.

Incluso se han incrementado las llamadas de terceras personas que piden auxilio en nombre de mujeres que padece agresiones en casa durante la etapa de confinamiento. En algunos casos (19%) son los hijos los propios agresores, indicó.

La especialista mencionó que, en la medida en que se prolongue el periodo de confinamiento, se disminuirán las posibilidades de que las mujeres agredidas en sus propios hogares denuncien y obtengan ayuda. De ahí la urgencia de que el gobierno intervenga.

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