De acuerdo a la Ley General de Vida Silvestre, las Especies Exóticas Invasoras (EEI) son aquellas que sobreviven y se reproducen de manera descontrolada fuera de su ambiente natural causando daños serios a la biodiversidad, economía, agricultura o salud pública.

Al introducir a un organismo a un medio ambiente nuevo, las medidas naturales de control desaparecen. Hasta hace poco, nadie hablaba de EEI, para la gente común, incluso hoy son especies con las que conviven todos los días de manera habitual.

No se puede culpar a la población del desconocimiento, pues inclusive las autoridades tienen poco de empezar a atender este grave problema , aseguró Ana Isabel González, subcoordinadora de Especies Invasoras de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).

Antes del 2010, México no contaba con la definición de EEI. Con cambios en la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental y General de Vida Silvestre, se creó la Estrategia Nacional de Especies Invasoras y se estableció la obligación de generar una lista de las mismas. La tarea fue para la Conabio, creo un análisis de riesgo como un primer paso para generar la lista oficial, la cual se dio a conocer en el 2016 durante la COP13.

Los especialistas coinciden en que es un problema variado e infinito, incluso de seguridad nacional, tan grave que el Convenio sobre Diversidad Biológica considera este conflicto como la segunda causa más importante de pérdida de biodiversidad.

Sin duda hablar de atacar el problema va en muchos sentidos y a través de distintos sectores debido a su naturaleza dinámica, una vez que llega una especie es muy difícil poder erradicarla; además, puede suceder en todos los grupos taxonómicos , explicó González, pero entonces, ¿por dónde comenzar?

Controlar y erradicar

Cuando llega una especie nueva, no tiene nada que la controle, como depredadores, enfermedades o virus propios de la región, así muchas veces el clima para ellos es muy favorable, por lo que comienzan el desequilibrio de la zona al eliminar otras especies nativas y a reproducirse sin control , explica la especialista.

Esos no son los únicos costos a la llegada de estas especies; existen claros ejemplos como el chikungunya o el zika. Para esta última, el Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD), ha pronosticado que el costo socioeconómico del virus en América Latina entre el 2015 y el 2017 oscila entre 7,000 y 18,000 millones de dólares.

Erosión, cambios en afluentes de ríos, eliminación de especies nativas, enfermedades, cambios conductuales, daños a sectores productivos, infraestructura, recursos forestales, incluso actividades recreativas son ejemplos de los daños.

Doris Martínez, de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en Valle de Bravo, habla del lirio acuático en las presas de Santa Teresa Tiloxtoc e Ixtapantongo: Es un problema de esta región y está presente en casi toda la República Mexicana .

Aseguró que esta planta crece de manera desmedida por lo que la capa de lirio reduce la diversidad de plantas subacuáticas y de especies flotantes más pequeñas, al impedir el paso de luz para la fotosíntesis.

Además, tiene consecuencias económicas serias al interferir directamente en la navegación en los cuerpos de agua, entorpece la actividad pesquera y disminuye la producción, causa bajas en las actividades turísticas, entorpece la operación de las turbinas de las plantas hidroeléctricas, obstruye los canales de riego y drenaje, incrementa la evapotranspiración y acelera el azolvamiento del embalse (Meas-Vong, 2002).

Aseguró que la planta es despreciable para la gente de la región, pues ya vive las consecuencias y los daños que provoca; a pesar de que una de las presas de la región ha sido rescatada después de millones de pesos invertidos, otras dos siguen invadidas sin mucho que hacer al respecto.

Otros ejemplos son especies adoptadas como mascotas: el perico monje, que en sus países de origen está clasificado como plaga, al ser liberado hace sus nidos en postes de luz y torres de alta tensión, provocando fallas en el suministro de luz. La tortuga japonesa, cuando es liberada, desplaza a especies nativas, aporta bacterias ajenas a la zona y son portadoras de salmonela, o el gato europeo feral, que se distribuyó en prácticamente todo el planeta como especie domestica causando la extinción de 8% de todas las aves, mamíferos y reptiles del mundo, según datos del Global Environment Facility.

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