El Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) confirmó este lunes 11 de mayo que su edición 23 se efectuará del 18 al 27 de septiembre y no así durante julio próximo. Lo anterior obedece a la incertidumbre sobre las condiciones de la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 en el país, dada la proximidad de las fechas originales que había anunciado su directora Sarah Hoch en enero pasado.

Otro de los cambios que sufrirá el certamen que se lleva a cabo anualmente en las sedes de San Miguel de Allende y Guanajuato capital es que, anteponiendo la preservación de las medidas de distanciamiento social y de higiene, se planean proyecciones al aire libre en dos modalidades: autocinemas y picnic. Asimismo, se lanzará la plataforma GIFFTV para realizar transmisiones de la selección en exhibición y competencia vía streaming.

“Septiembre nos parece una fecha más segura, con la mayor posibilidad de hacer un evento presencial. El GIFF es un evento masivo, tenemos grandes cantidades de gente. Pero buscamos cambiar esto para seguridad de todos los asistentes. De esa manera, hemos pensado en activar dos sedes de autocinemas, en San Miguel y Guanajuato. Prevemos un cupo de entre 350 y 500 autos en los dos espacios en cada ciudad. Por supuesto, con todos los lineamientos de salubridad”, compartió Sarah Hoch en entrevista para este diario.

Explicó que, según el panorama mundial, las proyecciones en salas serán complicadas incluso en septiembre. Dijo que, si se da seguimiento a las normas de otros países que tienen en puerta el relajamiento de sus medidas restrictivas, el acceso al público a los cines se limitaría en un 25%, lo cual no es funcional para un encuentro del calado del GIFF. Por ello, plantea la posibilidad de usar terrenos abiertos para efectuar proyecciones con picnic en espacios marcados para preservar la distancia.

“Para nosotros es importante empezar a reactivar la economía en la región. Es necesario encontrar una nueva normalidad. Hay que pensar en varios escenarios para que, cuando llegue septiembre, tomemos las mejores decisiones”.

Prevé contar con una programación de 250 películas de las cuales, calcula, un 40% podrá transmitirse vía online, aunque reconoce que son pocos los cineastas que están aceptando estrenar sus cintas en las páginas de los festivales y prefieren esperar a su estreno en pantallas.

Este periódico anunció a principios de este mes que el Instituto Nacional de Cinematografía (Imcine) pidió a festivales de cine la reducción de sus expectativas económicas, al menos del presupuesto federal, como causa de la emergencia sanitaria y la recanalización de los recursos. La también fundadora del GIFF compartió que se ha mantenido con el Instituto para conocer la magnitud de la merma, puesto que ahora mismo carece de certeza.

“Le he comentado a Imcine que hay eventos grandes que podrían reactivar la economía y la actividad cultural y turística en diversas regiones, que podrían abrir las puertas a una nueva normalidad. Hay que unir esfuerzos con la Secretaría de Turismo, se deben ofrecer otros estímulos, de manera que podamos empezar a mover la economía. También nos preocupa porque el sector privado, nuestros patrocinadores, también están sufriendo. Creemos que el Estado tiene una responsabilidad mayor este año porque los privados no van a estar en condiciones para ser tan activos en los eventos culturales”.

La perspectiva económica de parte del estado y de la federación para el funcionamiento de la singular versión XXIII del GIFF, reconoce Hoch, es incierta.

“Y no hemos presionado porque sabemos que no es el momento. Entendemos que ellos tienen una prioridad, que es la atención a la pandemia. Una vez que esto esté mejor, los buscaremos. Siento mucho apoyo y buena voluntad. Con Imcine tenemos excelente línea de comunicación y nos sentimos respaldados, más no sabemos cuándo va a terminar esta crisis”.

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kg