En una prueba piloto, a 12 pacientes con VIH se les editó la información genética de las células de defensa (o linfocitos T) para que pudieran resistir al virus. Se tuvo éxito en todos los casos y al menos en uno la presencia del agente causante del sida bajó a niveles indetectables.

El experimento, hecho por investigadores de la Universidad de Pennsylvania (Penn), el Albert Einstein College of Medicine y Sangamo BioSciences, que se publicó ayer en el New England Journal of Medicine, es el primero de edición genética en humanos.

Este estudio muestra que podemos, de manera segura y efectiva, ingenierear las propias células T de un paciente con VIH para imitar una resistencia natural al virus, inyectar esas células modificadas, hacer que persistan en el cuerpo y potencialmente mantener baja la carga viral sin el uso de medicamentos , dijo el autor principal del estudio, Carl H. June, de Penn Medicine.

El investigador agregó que esta prueba preliminar refuerza la idea de su equipo de que las células T modificadas son la clave para encontrar una manera de controlar el virus que causa el sida sin usar medicamentos antivirales que podría eliminar la necesidad de medicación de por vida y conducir curas funcionales.

CON DEDOS DE ZINC

A la técnica que desarrollaron para modificar las células T la llamaron tecnología de nucleasa de dedos de zinc, y consideran que ésta, junto con la incorporación de las células modificadas, es una ciencia muy sólida y elegante , dijo el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas. Hay grandes indicios de que las células que son generadas son menos susceptibles de morir , agregó.

Lo que hicieron con los dedos de zinc o tijeras moleculares fue editar los genes en busca de imitar la resistencia al VIH que se ha observado en un pequeño número de personas que han heredado mutaciones en un gen llamado CCR5 de ambos padres.

El paciente, en la pruebas piloto, que vio la presencia de VIH caer hasta niveles indetectables, tenía la mutación natural en una de las copias del gen CCR5.

La mutación natural aparece sólo en 1% de la población general y lo que hace es cambiar la conformación de la proteína CCR5 que está en la membrana de las células T. Es como cambiar la cerradura para que la llave que tiene el VIH no funcione y, por lo tanto, que no pueda entrar.

Las terapias basadas en la mutación del CCR5 se han explorado mucho los últimos seis años, después de que el paciente de Berlin quedó funcionalmente curado del VIH tras recibir un trasplante de médula de un donador que tenía dos copias de la mutación.

Y UNA BEBÉ

Por otra parte, se reportó que una segunda bebé nacida con el virus del sida puede haber experimentado la remisión de la infección y posiblemente esté curada gracias al tratamiento que se le aplicó, a las cuatro horas de haber nacido, similar al que se reportó en marzo del 2013 para otro caso en Mississippi, que fue una cura funcional.