Desde el fallecimiento de Carlos Monsiváis, tres versiones han corrido sobre el destino de sus 13 gatos: la del sacrificio, que fueron donados a un albergue y finalmente que fueron regalados a distintos dueños.

Hasta la fecha nada se sabe del los felinos, razón suficiente para que la asociación protectora de gatos, Gatos Olvidados A.C., a la cual pertenecía Carlos Monsiváis, interpusiera, este lunes, una demanda donde se pide se esclarezca el destino final de los animales.

La demanda contra quien resulte responsable , se basa en las afirmaciones de la señora Beatriz Sánchez Monsiváis, prima del escritor, quien dijo a la presidenta de la asociación protectora, Claudia Vázquez, el día que el cronista murió el escritor que los gatos ya habían sido dormidos .

Yo hablé para pedir la custodia de los gatos y eso fue lo que me dijeron , dijo Vázquez.

La familia del escritor asegura que fue la caspa de los 13 gatos que tenía el escritor y el polvo acumulado en los cerca de 20,000 libros que tenía en su casa, lo que finalmente provocó la fibrosis pulmonar que terminó con su vida.

Sin embargo y según el estudio clínico, la fibrosis pulmonar se debe a múltiples factores, entre ellos a las aves, específicamente las palomas, pero no a la convivencia con perros o gatos.

El maltrato a los animales y el sacrificio injustificado, es un delito según la Ley de Protección a los Animales del Distrito Federal, según el artículo 29 de su reglamento.

Hasta el día de su muerte Carlos Monsiváis abogó por la inocencia de sus gatos, pero por desgracia no dejó indicaciones precias sobre el destino de los felinos.

El domingo pasado se informó que uno de los gatos preferidos de Monsiváis, Mito Genial era su nombre, había muerto.

Hablé con el veterinario que atendía los gatos de Monsiváis y me dijo que lo había llamado para atender a Mito, pero que a la mera hora le dijeron que ya no fuera , informó Claudia Vázquez.

La relación de Carlos Monsiváis con los gatos empezó cuando el intelectual tenía 10 años y desde entonces fueron sus fieles compañeros.

Hasta el día de su muerte se contaban 13 gatos, pero llegaron a ser más de 20, todos adoptados, y el escritor los identificaba por sus nombres, sin equivocarse: Pío Nonoalco, Carmelita Romero, Evasiva, Nana Nina Ricci , Chocorrol, Posmoderna, Fetiche de peluche, Fray Gatolomé de las bardas, Monja desmatecada , Mito genial, Ansia de militancia, Miau Tse Tung, Miss oginia, Miss antropía , Caso omiso, Zulema Maraima, Voto de castidad, Catzinger, Peligro para México, Copelas o maullas, entre otros.

No sé, no sé explicarlo pero para mí el gato tiene demasiadas cualidades, es de una belleza cambiante, es grácil, presenta lo que decía un poeta: ‘Un gato es nuestra única posibilidad de acariciar un tigre’ , dijo el escritor en una entrevista para el sitio Mascota.net.

Sé que es una pasión que no puede transmitirse verbalmente, que cada quien la tiene, la expresa con el fervor posible, pero que cuando se tiene es inútil querer erradicarla. En mi caso además tengo la fortuna de que mis gatos son longevos, entonces mi relación es muy prolongada y profunda , aseguró Monsiváis.

La asociación Gatos Olvidados A.C., citará a una conferencia de prensa en los próximos días para exigir públicamente se informe sobre el paradero o el destino final de los 13 gatos de Carlos Monsiváis.

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