Como una señal de que los tiempos están cambiando, Ramón Vargas declaró que La ópera Atizmba no tiene por qué presentarse primero en Bellas Artes ; ésa no es la mentalidad centralista con que trabajamos.

Esto manifestó el gran tenor mexicano en conferencia de prensa en Bellas Artes, a propósito de la puesta en escena de la ópera más famosa o menos desconocida del compositor duranguense Ricardo Castro, quien el próximo 7 de febrero cumple 150 años de nacido.

Mientras que en Durango los apremios para la presentación de esta pieza le han dado al montaje un ritmo vertiginoso, aquí en la capital del país se apuntala este trabajo, en el marco de una nueva concepción del quehacer operístico desarrollado por el INBA en la era de Ramón Vargas.

Después de las funciones en Durango, el 7 y 9 de febrero, Atzimba será representada en el Teatro Ocampo de Cuernavaca, Morelos, el 7 y 9 de marzo. En el Palacio de Bellas Artes las funciones serán el 10 y 13 de abril del presente año.

Atzimba tiene el mérito de exaltar episodios del mundo indígena durante la conquista española (1522), con base en una idea en boga entre los intelectuales mexicanos que consideraban el mundo prehispánico como un espacio ideal pleno de pureza e inocencia y la presencia española como la intromisión de una fuerza maligna.

Maniqueísmos aparte, otro mérito consiste en que Atzimba fue de las primeras piezas creadas en estas tierras concebida en español por el libretista Alberto Michel; ópera que fue estrenada el 20 de enero de 1900 en pleno apogeo del gobierno del General Porfirio Díaz.

Pero el tenor Ramón Vargas, director Artístico de la Ópera de Bellas Artes, aprovechó la conferencia de prensa para dar información asaz de importante concerniente a su trabajo operístico: habló de que en Michoacán, dada la situación que prevalece en la entidad, la ópera vendrá representando algo así como una medicina .

También habló de las puestas en escena en vivo en el Auditorio Nacional para próximas fechas, en donde representarán Turandot y La Bohème; además de que se mandará por Internet la señal a otros puntos de México.

Por su parte, María Cristina Cepeda, directora general del INBA, aclaró que en sucesivas funciones de Bellas Artes se pondrán pantallas gigantes en espacios públicos, con la idea de que las disfrute la mayor cantidad posible de personas.